En Serbia, los hombres de Milosevic siguen siendo protagonistas

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Belgrado (AFP)

La justicia internacional condenó el miércoles pasado a Ratko Mladic, pero en Serbia, algunos excolaboradores de Slobodan Milosevic, que encarnaba la sangrienta deriva nacionalista en la antigua Yugoslavia, siguen en el primer plano o vuelven a él.

Los crímenes de Mladic fueron cometidos en Bosnia, pero el nacionalismo de la "Gran Serbia" de los años 1990 tenía su sede en Belgrado, donde vivían sus heraldos, empezando por el propio Milosevic, muerto en detención en 2006.

Arrepentidos o no, otros siguen ahí, como el presidente Aleksandar Vucic, que fue ministro de Información durante la guerra de Kosovo (1998-99, 13.000 muertos), se ilustró como un halcón ultranacionalista, pero en 2008 se convirtió al liberalismo político y condujo el acercamiento de su país a la Unión Europea.

- "Importantes ideales" -

En cambio, el ministro de Defensa, Aleksandar Vulin, no reniega de sus años jóvenes: en marzo explicaba que había combatido junto a Milosevic por "importantes ideales que tienen valor" y que "seguiría (haciéndolo) mientras viviera".

Para la historiadora Dubravka Stojanovic, "Serbia ha retrocedido: no hay toma de conciencia sobre los crímenes de guerra y, por tanto, no se pone obstáculo a que regrese la gente de Milosevic."

Milorad Vucelic fue el principal propagandista de Milosevic como director de la televisión de Estado (RTS). Vucelic nunca ha tomado distancias frente a ese pasado y se presenta como el "camarada de Slobo" (Milosevic), cuyos funerales organizó.

En septiembre, volvió a primer plano tomando las riendas del influyente diario Vecernje Novosti.

También vuelven individuos condenados tras haber purgado sus penas. Es el caso del ex viceprimer ministro yugoslavo Nikola Sainovic, condenado a 18 años de prisión por crímenes en la guerra de Kosovo.

En cuanto fue liberado en 2015, el ministro de Exteriores, Ivica Dacic, lo nombró en el comité dirigente del Partido Socialista.

En octubre, la UE lamentó que el antiguo comandante de las fuerzas serbias en Kosovo, Vladimir Lazarevic -condenado a 14 años- hubiera retomado un trabajo en la academia militar de Belgrado. Interrogado por la AFP, el ministerio de Defensa respondió que el oficial había sido invitado solamente para una sola conferencia.

El influyente periodista Dejan Anastasijevic explicó en un editorial en internet estar "aterrado", ya que "cada día regresan cada vez más viejos amigos de Milosevic".

"Están convencidos de que Milosevic lo ha hecho todo bien y que las autoridades actuales deberían tomar el mismo camino", añadió.

Ante lo que él llama "el retorno de los zombis", el especialista de la región de la Universidad College de Londres, Eric Gordy, observa una doble juego por parte del presidente Aleksandar Vucic, que se libraría a un "número de equilibrista".

Vucic intentaría ofrecer garantías a su ala dura, muy influyente en su partido de centro derecha, para avanzar en su acercamiento con la Unión Europea y para nombrar a responsables con un perfil más "progresista", como la viceprimera ministra Zorana Mihajlovic y la jefa de gobierno Ana Brnabic, procedente del mundo empresarial.

Pero, para Eric Gordy, "el permanente retorno de viejas ideas y de antiguos responsables, por mucho que estén desacreditados o incluso algunos condenados, ilustra la penuria de ideas nuevas aparecidas en Serbia desde principios de siglo".