Brasil estudia enviar 750 cascos azules a República Centroafricana

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Río de Janeiro (AFP)

Brasil estudia enviar unos 750 cascos azules a República Centroafricana "hacia marzo o abril" de 2018, dijo el martes a la AFP el último comandante de la Misión de Naciones Unidas para la Estabilización de Haití (Minustah).

El país sudamericano recibió la semana pasada un pedido oficial para reforzar la Misión de la ONU en República Centroafricana (Minusca) con 750 soldados. El pedido tiene que ser aceptado por el presidente Michel Temer y aprobado por el Congreso.

"No tenemos un plazo preciso, pero pensamos que nuestras tropas irán a República Centroafricana hacia marzo o abril. La ONU quiere que sea cuanto antes y eso ocurrirá sin duda en el primer semestre de 2018", afirmó el general Ajax Porto Pinheiro, cuyas tropas salieron de Haití en septiembre pasado, poniendo fin a una misión de trece años.

Un despliegue en el país africano representaría "un desafío más importante", dado que la situación allí es "más inestable" que en Haití, señaló.

El Consejo de Seguridad de la ONU adoptó a inicios de mes una resolución que refuerza con 900 hombres los efectivos de la Minusca.

El subsecretario de Misiones de Paz de la ONU, Jean-Pierre Lacroix, instó a Brasil a utilizar las lecciones de su experiencia en Haití.

"Brasil puede una vez más marcar la diferencia en las misiones de paz de la ONU y República Centroafricana es el país que más tropas necesita", escribió Lacroix en una tribuna publicada el domingo en el diario Folha de S.Paulo.

El ministro brasileño de Defensa, Raul Jungmann, ya se había mostrado favorable a una participación en la Minusca, durante una conferencia de de la ONU sobre misiones de mantenimiento de la paz celebrada hace diez días en Vancouver (Canadá).

La misión en África central, que se inició en 2014, cuenta actualmente con unos 12.500 efectivos.

El domingo pasado, un casco azul egipcio murió en una emboscada en el sur. En total, trece soldados de la ONU murieron este año en ese país.

Las ropas internacionales son frecuentemente criticadas por su "pasividad" en el terreno y su reputación se vio afectada por una serie de denuncias de abusos sexuales.

El país se sumió en 2013 en un sangriento conflicto entre una coalición promusulmana y milicias procristianas "de autodefensa" (llamadas 'antibalaka', o antimachetes).

Más de 600.000 personas han sido desplazadas dentro del país y 500.000 huyeron al extranjero. Unos 2,4 millones de habitantes, la mitad de la población, dependen de la ayuda internacional para sobrevivir.