Irlanda, pendiente de elecciones anticipadas en un momento crucial del Brexit

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Dublín (AFP)

El gobierno del primer ministro irlandés, Leo Varadkar, afronta este martes por la noche una moción de censura que podría acabar en unas elecciones anticipadas justo cuando está en juego el futuro de su frontera con Irlanda del Norte.

La moción fue presentada por el partido Fianna Fáil, gran rival histórico del partido de Varadkar, el Fine Gael, pese a ser ambos de centro-derecha.

Sin sumarse al gobierno, el partido de la oposición ha concedido a Varadkar una estabilidad parlamentaria desde 2016 que ahora podría irse al traste.

La moción será votada a las 20H00 GMT, a menos que haya un acuerdo de último minuto entre las dos formaciones, y busca la dimisión de la vice primera ministra Frances Fitzgerald, a la que el Fianna Fail acusa de haber estado al tanto de una campaña para desacreditar a un policía que destapó un escándalo en el cuerpo.

Varadkar no piensa ofrecer la cabeza de Fitzgerald y en los últimos días se reunió a diario con su rival Micheal Martin, líder del Fianna Fáil, para suavizar posiciones.

"Tratamos de hallar un compromiso que permita al gobierno seguir con el trabajo importante que nos espera", dijo Varadkar.

Sin embargo, la aparición de nuevos documentos sobre el papel de la vice primera ministra en el escándalo podría obstaculizar una salida pactada.

"Nuestra posición no ha cambiado, tiene que irse", dijo el portavoz de Justicia del partido opositor, Jim O'Callaghan.

La crisis coincide con las negociaciones de salida del Reino Unido de la Unión Europea.

Uno de los tres temas principales en las negociaciones es el futuro de la frontera entre la provincia británica de Irlanda del Norte y la propia Irlanda.

El tema estará en lo alto de la agenda de la cumbre europea del 15 de diciembre.

Dublín no quiere ver cómo vuelven los puestos fronterizos que eran parte del paisaje de los años de plomo del conflicto norirlandés y que podrían dañar la economía de la isla de Irlanda.

Para que los puestos no volvieran, Irlanda del Norte debería continuar, a diferencia del resto del Reino Unido, en la unión aduanera y el mercado único europeo, algo difícil de digerir para Londres.