Visita del papa Francisco a Myanmar

El papa Francisco ofició una eucaristía multitudinaria en su tercer día de visita a Myanmar

Cientos de asistentes escuchan la misa campal que ofreció el papa Francisco en el estadio de fútbol Kyaikkasan, en Rangún (Myanmar).
Cientos de asistentes escuchan la misa campal que ofreció el papa Francisco en el estadio de fútbol Kyaikkasan, en Rangún (Myanmar). Ann Wang / Reuters

Ante más de 150.000 personas, el papa Francisco celebró una misa campal en Rangún, la ciudad más poblada de Myanmar. Allí elogió la ayuda, sin distinción de religión y etnias, de la pequeña comunidad católica en ese país.

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Luego de reunirse con líderes religiosos de distintos credos y con la premio Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi, el miércoles 29 de noviembre continuó la visita del papa Francisco en Myanmar, en el marco de su gira de una semana por Asia. El pontífice católico celebró una misa en el estadio de fútbol Kyaikkasan, en Rangún, frente a unas 150.000 personas que escucharon su homilía.

"En medio de tanta pobreza y dificultades, muchos de ustedes ofrecen ayuda práctica y solidaridad a los pobres y a los que sufren", dijo el Papa Francisco ante decenas de fieles que llegaron de diferentes partes de Myanmar y de naciones limítrofes como Tailandia y Filipinas.

Señaló además que la Iglesia católica "está ayudando a un gran número de hombres, mujeres y niños, sin distinción de religión u origen étnico" y afirmó que era testigo de que su Iglesia estaba viva en ese país de 52 millones de habitantes, donde según los datos más recientes difundidos por la Conferencia Episcopal de Myanmar, hay 675.000 católicos.

El papa Francisco saluda a la multitud que lo esperó para escuchar su misa en el estadio Kyaikkasan en Rangún (Myanmar).
El papa Francisco saluda a la multitud que lo esperó para escuchar su misa en el estadio Kyaikkasan en Rangún (Myanmar). Jorge Silva / Reuters

El mensaje del Papa  Francisco llega en medio de una situación compleja en Myanmar, país donde conviven 135 etnias diferentes y que desde hace tres meses vive una de las mayores crisis humanitarias de su historia por cuenta del éxodo masivo de miembros de la comunidad musulmana rohingya, que han huido hacia Bangladesh a causa de la violencia.

A propósito de esa situación social tan difícil, el jerarca de la Iglesia Católica señaló en otro de sus mensajes que "muchos en Myanmar llevan las heridas de la violencia, heridas visibles e invisibles". Por eso los invitó a no usar la ira y la venganza como respuesta o cura a sus males, pues ese "no es el camino de Jesús".

El papa Francisco se reunió horas después con el Consejo Supremo de Monjes Budistas (Sangha) y el jueves 30 de noviembre se desplazará hacia Daca, la capital de Bangladesh.

Con EFE

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