Venezuela crisis

Violencia contra opositores venezolanos es sistemática, según informe de HRW

Un manifestante salta para evitar un chorro de agua lanzado desde un vehículo de las fuerzas de seguridad durante una manifestación contra el presidente Nicolás Maduro, en Caracas, Venezuela, el 26 de mayo de 2017.
Un manifestante salta para evitar un chorro de agua lanzado desde un vehículo de las fuerzas de seguridad durante una manifestación contra el presidente Nicolás Maduro, en Caracas, Venezuela, el 26 de mayo de 2017. Carlos Barria / Reuters

La organización Human Rights Watch denunció que el gobierno venezolano ha implementado un abuso sistemático de derechos humanos a través del uso de la fuerza bruta, la práctica de torturas y la detención arbitraria.

Anuncios

Human Rights Watch, en asociación con el colectivo de abogados venezolanos Foro Penal, publicó un informe que recoge testimonios de 120 personas, entre víctimas, familiares y profesionales de la salud, que han padecido dichos abusos directamente o que han presenciado la violencia estatal entre abril y septiembre de 2017.

De acuerdo con Tamara Taraciuk, investigadora de Human Rights Watch, varios elementos indican que no se trata de casos aislados de violencia o del accionar desarticulado de algunos miembros de las fuerzas de seguridad, sino de una práctica generalizada.

“Hemos documentado abusos cometidos por distintas fuerzas de seguridad, en distintos lugares del país y en un período de varios meses y muchos de estos abusos se cometieron inclusive dentro de instalaciones cerradas. Por otro lado, las altas autoridades venezolanas que debían conocer lo que estaba pasando no hicieron absolutamente nada para prevenir o sancionar los abusos y por eso son responsables de estos hechos”, explica Taraciuk.

El informe da cuenta de prácticas de asfixia, descargas eléctricas y agresiones sexuales a detenidos

Además de recoger los testimonios de las víctimas, muchas de las cuales se encuentran todavía en Venezuela, HRW y Foro Penal se basaron en reportes médicos sobre las personas heridas en las manifestaciones por las fuerzas de seguridad, fotografías, grabaciones y sentencias judiciales.

El reporte recoge información de 88 casos que afectan a 314 personas entre abril y septiembre de 2017 y que hablan, entre otras prácticas, de asfixia, descargas eléctricas y agresiones sexuales en instalaciones a las que fueron llevados los detenidos opositores al gobierno de Nicolás Maduro.

Human Right Watch denuncia violaciones a los derechos humanos

Taraciuk detalla las diversas formas de abusos documentadas en el informe: “En el aspecto judicial, registramos 5.400 detenciones arbitrarias desde abril y 750 civiles procesados en tribunales militares, lo que viola todos los estándares de derecho internacional. En las manifestaciones, documentamos un uso de la fuerza brutal totalmente desproporcionado; aquí no se trata de algunos agentes a los que se les fue la mano tratando de dispersar a los manifestantes, porque vimos disparos a quema ropa y uso de munición modificada con pedazos de vidrio o canicas cuyo objetivo obviamente no es dispersar una multitud sino causar daño a la víctima".

"En cuanto a lo ocurrido durante la detención, hemos documentado casos de choques eléctricos, asfixia, abuso sexual, suministro de comida contaminada con heces, ceniza o insectos e inclusive casos de personas que han sido encerradas en un espacio pequeño en el que después tiran una bomba de gas lacrimógeno para que no puedan respirar”, describe Taraciuk.

El informe de HRW y Foro Penal está en consonancia con lo denunciado en agosto de este año por la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos sobre uso excesivo de la fuerza, tortura y violaciónes del debido proceso este año en Venezuela.

El gobierno venezolano niega acusaciones

Por su parte, el gobierno venezolano ha deslegitimado las denuncias en su contra y ha argumentado que las fuerzas de seguridad han intervenido para apaciguar el accionar violento de los manifestantes. El ministro de relaciones exteriores, Jorge Arreaza, dijo en Septiembre ante las Naciones Unidas que la estrategia usada contra su país por parte de ciertos centros de poder es un claro ejemplo del uso de los derechos humanos como arma política.

Miles de personas se volcaron a las calles en diferentes ciudades venezolanas en abril de este año para protestar contra la sentencia del Tribunal Supremo de Justicia que retiró los poderes de la Asamblea Nacional, el cuerpo legislativo de la nación suramericana. Poco después revocó su propia sentencia ante el monumental rechazo internacional de la medida.

A partir de ese momento se desencadenó una ola de protestas a lo largo y ancho del país que duró varios meses y que se caracterizó por una vehemente respuesta de las fuerzas de seguridad del país. Al menos 120 personas murieron durante el período más intenso de las manifestaciones.

El informe de Human Rights Watch en la Corte Penal Internacional

El informe de HRW y Foro Penal fue llevado a la Fiscalía de la Corte Penal Internacional con el objetivo de promover el rechazo internacional a la violencia y abrir la puerta a un posible proceso judicial contra los responsables. “Venezuela es un país donde no hay independencia judicial y nuestra idea es que el informe sea usado por actores clave en la comunidad internacional para mandar este mensaje al país: si Venezuela no puede, o no quiere, o no está dispuesta a que los responsables sean llevados a la justicia, entonces esto tendrá que ocurrir desde afuera”, finaliza Taraciuk.

Boletín de noticiasSuscríbase para recibir los boletines de France 24