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Chile: Beatriz Sánchez garantizó su apoyo a Alejandro Guillier en la segunda vuelta presidencial

La excandidata presidencial del izquierdista Frente Amplio, Beatriz Sánchez, ofrece declaraciones a los medios de comunicación en Santiago, el lunes 4 de diciembre de 2017.
La excandidata presidencial del izquierdista Frente Amplio, Beatriz Sánchez, ofrece declaraciones a los medios de comunicación en Santiago, el lunes 4 de diciembre de 2017. Christian Iglesias / EFE

En repudio a las denuncias de manipulación lanzadas por Sebastián Piñera, la líder izquierdista de Frente Amplio dejó atrás su postura de no brindar respaldo a ninguno de los candidatos y le transmitió su confianza personal al postulante oficialista.

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Beatriz Sánchez, que finalizó tercera en la primera vuelta de las elecciones presidenciales con el 20,3% de los votos, aseguró que la acusación de Sebastián Piñera de que algunas boletas habían sido manipuladas la llevó a cambiar de opinión acerca de mantenerse en silencio de cara a la segunda rueda de los comicios.

“Las declaraciones de Sebastián Piñera son inaceptables”, enfatizó Sánchez, quien aclaró que su apoyo a Guillier “es personal” y no representa una postura del Frente Amplio, la alianza de 14 agrupaciones y organizaciones de izquierda que llevó a la periodista a obtener un resultado sorpresivo en el primer turno eleccionario.

Para Sánchez, la acusación de Piñera “fue cruzar un límite respecto a lo que somos y a lo que hemos hecho como país, a lo que es hoy la democracia y a procesos que son sostenidos por ciudadanos y ciudadanas chilenas, procesos republicanos y los pone en duda al señalar que quizás hubo fraude en la elección presidencial”.

En ese sentido, la excandidata presidencial advirtió que “no vale todo a la hora de una elección presidencial” y dejó en claro que “mi voto es contra Sebastián Piñera y para eso voy a votar a Alejandro Guillier”.

Previo a hacer pública su decisión, Sánchez se la comunicó a los representantes de los partidos que integran Frente Amplio, que hace cinco días decretaron la libertad de acción a sus votantes, aunque aclarando que no les daba “lo mismo quien gobierne” y que Piñera es un “retroceso” para Chile.

Ganar terreno entre los votantes de Sánchez es considerado esencial por Guillier, que terminó segundo en la primera vuelta con el 22,6% de los votos, para lograr un triunfo sobre Piñera en la segunda vuelta electoral, sobre todo porque la periodista sorprendió al cosechar más del doble de los sufragios que las encuestas le asignaban y estuvo muy cerca de ser la contendiente en el segundo turno electoral.

A través de su cuenta de Twitter, el candidato del oficialismo expresó su agradecimiento a Sánchez. “Gracias por tu transparencia, fuerza y valor. Aprecio enormemente tu apoyo y la unidad para construir un Chile más justo”, escribió.

Sin embargo, la incógnita pasa por saber si el respaldo algo reacio de Sánchez a Guillier será suficiente para motivar a los votantes de izquierda a acudir a las urnas el 17 de diciembre, fecha fijada para los comicios que definirán al nuevo presidente de Chile.

Guillier ya había recibido el apoyo explícito de otros tres excandidatos: el progresista Marco Enríquez-Ominami (que logró el 5,7% de los votos), la demócrata-cristiana Carolina Goic (5,8%) y el izquierdista Alejandro Navarro (0,3 %).

Por su parte, el mismo día de los comicios, Piñera había sido respaldado por el postulante ultraderechista José Antonio Kast, que en primera vuelta sumó un 7,9% de los votos.

Fuertes críticas a las denuncias de manipulación de Piñera

Sebastián Piñera caldeó el ambiente al deslizar que existió una manipulación de boletas durante la primera vuelta de las elecciones presidenciales, con el objetivo de favorecer a Guillier y Sánchez.

En diálogo con un programa de radio local, el candidato de Chile Vamos aseguró que algunos de sus votantes informaron sobre la existencia de votos premarcados a favor de sus rivales, situación que lo obligaría a distribuir más fiscales de su espacio.

“Lo que yo vi el día de la elección, y lo mostraron todos los canales de televisión y todas las radios, es que a mucha gente le pasaban un voto que ya estaba marcado en favor de Guillier o de Sánchez”, afirmó Piñera, quien lideró la primera vuelta con un 36,6 % de los votos.

Una de las primeras en responder fue la presidenta Michelle Bachelet, quien defendió el sistema electoral chileno, del cual aseguró que tiene “un prestigio internacional por sus elecciones correctas y transparentes”. “Seamos responsables y no desacreditemos nuestras instituciones democráticas”, escribió, a través de su cuenta de Twitter.

Guillier también respondió a su rival en la segunda vuelta: calificó de “infamia” la acusación de Piñera y aseguró que es un ejemplo de que el candidato derechista “está francamente mal”.

En una conferencia de prensa improvisada en la tarde del 4 de diciembre, Piñera aclaró que no quería arrojar dudas sobre el resultado de las elecciones, pero reiteró su denuncia. Y en una tercera aparición pública, aseguró que se expresó “en forma responsable” y calificó de “absurda y exagerada” la reacción del gobierno chileno.

Esa última declaración generó un nuevo repudio de la administración de Bachelet, que lamentó las declaraciones de Piñera, “que junto con denotar un desconocimiento de la normativa electoral vigente, empaña la limpieza con que los actos electorales en Chile se celebran”.

Con Reuters y EFE

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