May trata de salvar el acuerdo del Brexit de la ira de sus socios norirlandeses

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Londres (AFP)

La primera ministra británica, Theresa May, trataba este martes de vencer la resistencia de sus socios unionistas norirlandeses al acuerdo que había alcanzado con Bruselas y Dublín sobre la frontera norirlandesa tras el Brexit.

En virtud del acuerdo, Londres aceptaba que la provincia británica de Irlanda del Norte se "alinease" regulatoriamente con Irlanda tras la salida del Reino Unido, permitiendo así que personas y mercancías transiten libremente como hacían hasta ahora, cuando irlandeses y británicos formaban parte de la UE.

Ello hubiera significado, de facto, que Irlanda del Norte permanecía de algún modo en la unión aduanera y el mercado único europeo, y que la frontera entre la UE y el Reino Unido se trasladaba al mar de Irlanda, algo que se asemejaría a una reunificación irlandesa, para disgusto de los unionistas leales a Londres.

Los rumores del acuerdo desataron una tormenta política: escoceses, galeses y hasta el alcalde de Londres reclamaron un acuerdo similar para ellos, y los unionistas norirlandeses del DUP -cuyos diputados aseguran la supervivencia de May en el Parlamento-, rechazaron un texto que separa a Irlanda del Norte "económica o políticamente del Reino Unido", dijo Arlene Foster, su líder.

May pidió entonces más tiempo para salvar un texto que hubiera permitido a Londres y Bruselas adentrarse en la segunda fase de las negociaciones del Brexit, la que abordará las futuras relaciones comerciales.

- May, atenta a sus espaldas -

"Confío en que concluiremos esto de forma positiva", dijo la primera ministra en una breve declaración en Bruselas luego de un almuerzo de trabajo con el presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker.

Este martes, May tratará de convencer a los unionistas sin alterar mucho un acuerdo que gozaba del visto bueno de Dublín y Bruselas.

"No creo que este gobierno quiera cambiar el significado del texto. De todos modos, hacían falta clarificaciones", dijo la ministra irlandesa de Asuntos Europeos, Helen McEntee, a RTE, la televisión pública de su país.

"Nuestro punto de vista es que el texto que se acordó es suficiente", dijo McEntee.

El contencioso pone de manifiesto la debilidad política de May, que si perdiera el apoyo de los 10 diputados unionistas podría verse obligada a convocar elecciones.

Además de vencer la resistencia de los norirlandeses, la líder tiene que vigilar sus espaldas, porque los elementos más antieuropeos de su propio Partido Conservador no van a facilitarle la tarea.

"Si Theresa May va demasiado lejos, nosotros y el DUP le retiraremos el apoyo y habrá un cambio de líder antes de Navidad", dijo, bajo anonimato, un alto conservador al diario The Times.

- Fecha límite, el domingo -

Pese a las dificultades, el ministro británico de Finanzas, Philip Hammond, reiteró este martes en Bruselas el optimismo de su gobierno.

"Es un conjunto muy complejo de negociaciones, hay muchas partes en movimiento, muchas partes involucradas, y tenemos mucha confianza en que seremos capaces de hacer avanzar esto", manifestó a la prensa.

"Como la primera ministra diho ayer, tendremos que realizar más consultas, más discusiones, y espera volver a Bruselas esta semana".

Se espera que May vuelva el miércoles o el jueves, y la UE ha advertido que el domingo es el límite para un acuerdo si quiere que los otros 27 líderes europeos den su visto bueno a la apertura de conversaciones comerciales en la cumbre europea del 14 y el 15 de diciembre.

La primera ministra recibirá este martes en Downing Street al presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, que publicó un artículo en el diario The Guardian en el que agradeció a May su apoyo en el pulso independentista catalán, y expresó su confianza en que las negociaciones europeas lleguen a buen puerto.

Esperamos que "se alcance un acuerdo que respete los intereses de todas las partes en lo que respecta al acuerdo financiero y a la frontera con Irlanda", escribió Rajoy.