Vitali Mutko, el patrón del deporte ruso en el ojo de la tormenta

Anuncios

Moscú (AFP)

Un gesto sonriente ante las más graves acusaciones de dopaje organizado, un acento inimitable en inglés y una fidelidad total a Vladimir Putin: Vitali Mutko, su viceprimer ministro, es el 'Señor Deporte' en Rusia.

En el corazón del escándalo de dopaje que sacude a Rusia desde hace casi tres años, Mutko acaba de ser excluido de por vida de los Juegos Olímpicos por el COI, una novedad en la historia del deporte olímpico.

Esta decisión, a tres días de que cumpla 59 años, es un nuevo revés para un hombre que ha apoyado sin fisuras a Vladimir Putin.

El nombre de Mutko está asociado desde hace dos años al escándalo de dopaje en el deporte ruso, lo que ya le valió su exclusión de los Juegos Olímpicos de Rio-2017.

Su nombre aparece en el informe de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA), llevado adelante en forma independiente por el jurista canadiense Richard McLaren, que ponía en evidencia un dopaje supervisado por las autoridades rusas durante los Juegos Olímpicos de invierno de Sochi-2014 y el Mundial de atletismo de Moscú-2013.

Si bien su implicación directa no se establece en esos dos eventos, por contra, claramente está apuntado en once casos de dopaje disimulados por las autoridades rusas entre 2012 y 2015 que afectaban a jugadores de fútbol.

Estos últimos se beneficiaron de la atención particular de Mutko, que preside también la Federación Rusa de Fútbol y el Comité de Organización del Mundial-2018 en Rusia.

"Los intercambios de correos electrónicos a los que tuvo acceso la comisión de investigación muestran que la decisión final de falsificar los resultados provenían de +VL+", explica el informe citado. "VL" designa las iniciales del nombre y del parónimo de Leontievitch, de Vitali Mutko.

El responsable fue después declarado "no elegible" al consejo de la FIFA, puesto que ocupaba desde 2009, debido la institución veía "riesgos de interfencia y posibles conflictos de intereses" tras su nombramiento como viceprimer ministro.

- Laboratorio antidopaje -

Pese a la llamadas internacionales reclamando su dimisión y las promeras rusas de suspender a todos los responsables que aparecían en el informe McLaren, Mutko no solo permaneció en su puesto, denunciando acusaciones "imposibles e irreales", sino que fue ascendido a viceprimer ministro encargado de Deportes.

En cambio, tanto su consejera antidopaje como su viceministro de Deportes Yuri Nagornykh, presentado como "el hombre nexo" del ministerio, con la misión de indicar al laboratorio antidopaje de Moscú qué muestras conservar y cuáles descartar, fueron cesados de sus puestos tras las revelaciones.

Mutko ha sido protagonista de muchos escándalos, pero sus excompañeros destacan su capacidad para salir indemne de todos ellos.

"En el mundo del deporte, siempre hay muchos conflictos de intereses o situaciones conflictivas. Él siempre las pudo resolver y poner a la gente de acuerdo", explica Andreï Malossolov, quien dirigió el servicio de prensa de la federación de fútbol y trabajó con Mutko de 2005 a 2010.

Desde entonces, Mutko tuvo que enfrentar escándalos puertas para adentro, principalmente por su papel en los Juegos Olímpicos de Sochi-2014, los más caros de la historia. Él fue uno de los dirigentes rusos que debía supervisar los trabajos que alcanzaron la suma faraónica de 51.000 millones de dólares, con un telón de fondo de acusaciones de corrupción.

- Notas de gastos saladas -

También fue acusado por pequeñas transgresiones, como las notas de gastos de los Juegos Olímpicos de Vancouver-2010, durante los cuales ocupó durante 20 días una suite de 1.000 euros y agregó a sus cuentas 97 desayunos.

Pero Mutko cuenta con una apoyo clave: Vladimir Putin, con el que tiene una larga amistad.

Su relación se remonta a los años 1990, cuando ambos trabajaban en la administración de San Petersburgo bajo las órdenes del alcalde de entonces, Anatoli Sobtchak.

De 1992 a 1996, Mutko fue adjunto del alcalde en la segunda ciudad más grande de Rusia, encargado de los problemas sociales.

"Tenían relaciones muy amistosas y por eso Mutko terminó en el equipo de Putin. Y nunca abandona a sus hombres", explica Lioudmila Fomitcheva, quien trabajaba en aquel entonces con los dos.