Estados Unidos/Israel

El gobierno de Estados Unidos reconocerá a Jerusalén como la capital de Israel

 Una vista general muestra parte de la Ciudad Vieja de Jerusalén y la Cúpula de la Roca, el 5 de diciembre de 2017.
Una vista general muestra parte de la Ciudad Vieja de Jerusalén y la Cúpula de la Roca, el 5 de diciembre de 2017. Ammar Awad, Reuters

La Casa Blanca anunció que los Estados Unidos reconoce a Jerusalén como la capital de Israel. Una decisión controversial que según la ONU impacta sobre la solución negociada de los dos estados en el conflicto Israelí-Palestino.

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Oficiales de la Casa Blanca confirmaron que la embajada de Estados Unidos en Israel se trasladará a Jerusalén, una medida que implica reconocer a esa ciudad como capital del estado de Israel.
La decisión implica un mensaje político significativo de respaldo a Israel, que denomina a Jerusalén como su “eterna e indivisible” capital. Para el pueblo Palestino, el este de Jerusalén es la capital de su futuro estado.
La decisión de Trump alarma a los oficiales de las Naciones Unidas. La Organización defiende la creación de dos Estados independientes y separados para resolver el conflicto israelí-palestino.
Stephane Dujarric, vocero de esa entidad declaró horas antes del anuncio: “Lo que el Secretario General ha dicho sobre esto, es que consistentemente advirtió contra cualquier acción unilateral que tenga el potencial de socavar la solución de los dos Estados”.
El gobierno palestino respondió a través de su vocero: “Que la embajada americana se mueva a Jerusalén va contra la ley internacional y es inaceptable desde nuestra postura. Si esto llega a pasar va a complicar las cosas y el proceso de paz”.
La decisión fue una promesa de campaña de Trump pero la construcción de la embajada tomará años y no estaría terminada para el final de su mandato. 
Para los expertos la decisión es un grave obstáculo para el proceso de paz en el conflicto árabe israelí. La Casa Blanca, sin embargo, anunció que Trump está preparado para respaldar una solución de dos estados si las dos partes logran un acuerdo.
El Congreso de Estados Unidos aprobó en 1995 una ley que ordenaba mover la embajada a Jerusalén. Pero todos los presidentes americanos habían retrasado la decisión. El actual mandatario tiene el poder de revisar esa decisión cada 6 meses.
Con Reuters

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