Italia y Libia lucharán juntos contra el tráfico de migrantes

Anuncios

Trípoli (AFP)

Libia e Italia acordaron el sábado formar una "célula conjunta" para luchar contra los traficantes de seres humanos, con ocasión de una visita a Trípoli del ministro italiano de Interior, Marco Minniti.

Esta unidad estará formada por representantes de los servicios de información, de los guardacostas y de la oficina del fiscal general libio y de sus homólogos italianos, precisó en un comunicado la oficina de Fayez al Sarraj, jefe del Gobierno Libio de Unidad Nacional (GNA).

Durante su encuentro con el líder del GNA, Minniti alabó los esfuerzos de Libia en el salvamento y repatriación voluntaria de los migrantes, según el texto.

El ministro italiano consideró, no obstante, que el número de migrantes clandestinos fuera de los centros de retención "sigue siendo elevado".

Esta semana, Sarraj reportó 500.000 migrantes en Libia además de otros 20.000 en 42 centros que dependen del ministerio de Interior.

"Necesitamos más cooperación para vigilar las fronteras del sur de Libia por donde pasan los migrantes", añadió Minniti, prometiendo una ayuda en este sentido de 35 millones de euros en una semana, de la parte de países de Europa central, según el comunicado libio.

Las organización de derechos humanos critican con frecuencia la cooperación entre Italia y Libia en la lucha contra la inmigración clandestina.

Italia se defendió en noviembre tras las acusaciones de la ONU, que juzgan "inhumana" la cooperación con Trípoli por bloquear a los migrantes en Libia, pidiendo un mayor compromiso internacional en este asunto.

A estas acusaciones les siguió un reportaje de la cadena estadounidense CNN que mostraba a migrantes "subastados" en Libia, que suscitó una ola de indignación en el mundo.

Desde entonces, las autoridades libias se defienden recordando el peso que la afluencia de migrantes supone para su país sacudido por las crisis políticas, la inseguridad y las graves dificultades económicas desde la caída del régimen de Muamar Gadafi en 2011.

Italia por su parte se enfrenta desde hace años a una masiva afluencia de migrantes llegados desde las costas libias, aunque este año disminuyó un 32% respecto a 2016, con 114.600 llegadas, según el ministerio italiano de Interior.