Las Unidades de Movilización Popular, aliado difícil pero indispensable en Irak

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Bagdad (AFP)

La organización paramilitar Hashd al Shaabi (Unidades de Movilización Popular, UMP) se convirtió en una fuerza indispensable para el ejército iraquí en la lucha contra el Estado Islámico (EI) pero también en un aliado difícil.

Esas milicias se formaron en 2014 respondiendo al llamado del gran ayatolá Ali Sistani, principal autoridad religiosa de Irak, para combatir al grupo Estado Islámico, que se había apoderado de casi un tercio del territorio.

Más de 60.000 iraquíes respondieron al llamado de Sistani y formaron las Unidades de Movilización Popular, una coalición heterogénea dominada por las milicias chiitas.

Las más poderosas, Kataëb Hezbolá (Brigadas del Partido de Dios) o Badr y Assaïb Ahl al Haq (La Liga de los Virtuosos), son consideradas como patrocinadas por Irán.

Esas milicias estuvieron en la vanguardia de la movilización para frenar primero el avance del grupo Estado Islámico y, más tarde, expulsarlo de las ciudades.

Durante la lucha contra el grupo EI, esas milicias han cometido abusos y han violado los derechos humanos, según varias ONG.

La importancia del papel de las UMP quedó en evidencia la semana pasada cuando el secretario de Estado estadounidense, Rex Tillerson, llamó a las "milicias iraníes" que volvieran a su país.

El primer ministro iraquí, Haider al Abadi, que en la víspera proclamó la victoria contra el grupo EI, rechazó las declaraciones de Tillerson y elogió a las UMP, que están bajo su autoridad directa.

El Parlamento considera a las UMP como "una institución del estado" que "actúa en el marco de la Constitución" y en noviembre de 2016 votó que pasen a integrar las Fuerzas Armadas regulares.

"Los combatientes de Hashd al Shaabi son iraquíes que combatieron al terrorismo y defendieron a su país", declaró Al Abadi.

Sin embargo, según el centro de investigación Carnegie, Irán "cumple un papel importante en la coordinación con la dirección de Hashd, que se reúne a menudo con Qassem Suleimani", el jefe de las operaciones exteriores de los Guardianes de la Revolución, que ha sido fotografiado varias veces en las zonas de combate en Irak y Siria.

En julio pasado, Abu Medhi al Mohandis, número dos de las UMP, apareció en la televisión iraní hablando en persa y proclamando su lealtad a Suleimani.

Faleh al Fayadh, del consejo de seguridad nacional, es el número uno, pero los observadores consideran que Al Mohandis es el hombre fuerte de la organización por su cercanía a Irán.