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Según Amnistía Internacional, Europa es cómplice de abusos a migrantes en Libia

Migrantes vistos desde un bote mientras rescata la Guardia Costera Libia. Trípoli (Libia), 8 de diciembre de 2017.
Migrantes vistos desde un bote mientras rescata la Guardia Costera Libia. Trípoli (Libia), 8 de diciembre de 2017. Reuters / Hani Amara

Barcos donados por la Unión Europea que no siguen protocolos de seguridad y causan ahogamiento de migrantes y abuso de poder en centros de reclusión libios son algunas de las denuncias de Amnistía Internacional.

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Tras la venta de migrantes que fue denunciada por CNN, muchos empezaron a conocer los horrores que viven algunos migrantes en Libia.

Esta nación africana se encuentra del otro lado del Mediterráneo, en la costa contraria a la Europa que muchos migrantes quieren alcanzar.

La Unión Europea les ofrece “cooperación técnica” que incluye material (barcos, lanchas y otros materiales), así como entrenamiento de personal. A cambio, Europa se asegura que algunos migrantes devueltos permanezcan en Libia y no entren a su continente.

Según Amnistía Internacional esta “externalización” de la gestión migratoria también conlleva cerrar los ojos, e incluso ser cómplice, de los abusos a los que son sometidos los migrantes en el país africano.

La organización plasmó sus denuncias en un informe titulado “Libya’s dark web of collusion: Abuses against Europe-bound refugees and migrants”, que redactó tras entrevistar a 72 migrantes en julio de este año.

Corrupción en los centros de detención libios con la complicidad de la Unión Europea, según AI

Según Amnistía Internacional, Libia no ha firmado o no se acoge a los convenios relativos a los refugiados del Alto Comisionado para los Refugiados de Naciones Unidas (ACNUR). Eso significa que el país no tiene la obligación de permitirles que pidan asilo si están en peligro.

La ONG denuncia que los migrantes serían recluidos sistemáticamente y arbitrariamente en centros, donde las autoridades libias abusan de su poder.

“Al ayudar a las autoridades libias a atrapar a personas en Libia, sin exigir a dichas autoridades que aborden los abusos endémicos contra personas refugiadas y migrantes, o sin reconocer siquiera la existencia de esas personas, los gobiernos europeos han demostrado cuál es su auténtica prioridad: cerrar la ruta del Mediterráneo central, con total desprecio por el sufrimiento causado”, explica John Dalhuisen, director de Amnistía Internacional para Europa.

En esos centros, según denuncia AI, los vigilantes extorsionan a los migrantes a cambio de su libertad. La extorsión no es voluntaria, se obtendría mediante tortura.

“Me golpean con una manguera, porque quieren dinero a cambio de ponerme en libertad. Llaman a tu familia mientras te golpean, para que envíe dinero”, relató un migrante de Gambia a Amnistía Internacional.

Más grave aún, la organización afirma que las autoridades de esos centros han llegado a entregar migrantes a los traficantes, en complicidad con la Guardia Costera Libia.

Barcos de “rescate” que, según indica Amnistía Internacional, causan muertes

AI denuncia que las embarcaciones donadas por la Unión Europea no siempre siguen los protocolos de seguridad.

La organización pone el ejemplo de la embarcación Ras Jadir, donada por Italia, que no facilitó botes hinchables a migrantes que se encontraban hundiéndose a proximidad. Según AI, estas personas tuvieron que trepar la embarcación, cayeron al mar y 50 de ellas se murieron en las aguas del Mediterráneo.

El Organismo denuncia también que un barco cercano intentó hacer enviar sus propios botes salvavidas y que la tripulación del Ras Jadir no permitió que llegaran a los migrantes.

Si bien no es el autor directo, la Unión Europea sí es cómplice: Amnistía Internacional

“Pese a ser completamente consciente de los graves abusos de los que son objeto los migrantes y refugiados en Libia, Europa y los gobiernos han decidido aplicar políticas de control de la migración, reforzando la capacidad de las autoridades libias y su compromiso con ellas, para que eviten que las personas crucen el mar”, reza su informe.

Citando a la Organización Internacional de las Migraciones, Amnistía Internacional afirma en su página web que unos 416.556 migrantes se encuentran en Libia y que 20.000 de ellos permanecen recluidos en centros de detención de ese país.

“Tenemos el mismo objetivo que Amnistía Internacional: salvar vidas”

En respuesta al informe, el primer ministro de Italia, Pablo Gentolini, defendió el proceder de la Unión Europea.

“Somos conscientes de las condiciones inhumanas y terribles que algunos enfrentan. Tenemos el mismo objetivo que Amnistía Internacional: salvar vidas”, declaró Gentolini.

Tras la publicación del documento, un portavoz de la Unión Europea destacó que gracias a la financiación europea a la Organización Internacional de las Migraciones, 15.000 africanos habían podido volver a casa desde Libia.

Con Reuters.

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