Agentes infiltrados israelíes dispersan una manifestación en Cisjordania

Anuncios

Ramala (Territorios Palestinos) (AFP)

Agentes de las fuerzas de seguridad israelíes, infiltrados entre los manifestantes palestinos, dispersaron abruptamente este miércoles en la Cisjordania ocupada una protesta contra el reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel por parte de Estados Unidos, constataron unos periodistas de la AFP.

Algunas decenas de palestinos lanzaban piedras contra los soldados israelíes a la cabeza de una concentración de unas 150 personas, frente al puesto de control de Bet El, cerca de Ramala, cuando una granada antidisturbios explotó y un puñado de hombres que parecía estar entre los manifestantes desenfundaron sus armas y dispararon al aire, según las imágenes de un camarógrafo de la AFP.

Soldados israelíes que se mantenían a distancia comenzaron a cargar corriendo o abordo de vehículos, obligando a huir a los manifestantes. Las imágenes del camarógrafo y del fotógrafo de la AFP muestran la detención de tres palestinos.

Con la tradicional kufiyya palestina, el pasamontañas e incluso, al menos uno de ellos, con la bandera palestina alrededor de la frente, los agentes infiltrados pasaban desapercibidos entre los manifestantes.

Las fuerzas israelíes recurren a estos agentes, conocidos con el nombre de "Mustaribine" (literalmente "los que se disfrazan de árabes"), para detener a los alborotadores durante las manifestaciones en Cisjordania o Jerusalén.

Estos "mustaribines" son judíos, áraboisraelíes, drusos o beduinos, hablan árabe como los palestinos y son parecidos físicamente. Suelen mezclarse entre la multitud e incluso lanzan piedras contra los soldados.

Tres palestinos resultaron heridos durante los altercados en el puesto de control de Bet El, indicaron fuentes médicas.

Desde el anuncio el 6 de diciembre del presidente estadounidense, Donald Trump, de reconocer Jerusalén como capital de Israel, las manifestaciones -relativamente limitadas en su conjunto- se repiten a diario en los Territorios Palestinos.

La mayor parte de la comunidad internacional nunca reconoció Jerusalén como capital del Estado hebreo y considera que su estatuto debe ser negociado.