G5 Sahel

El G5 Sahel recibe financiamiento para lanzar su acción

El primer ministro italiano Paolo Gentiloni, la canciller alemana Angela Merkel, el presidente francés Emmanuel Macron y el presidente de Mali Ibrahim Boubakar Keita al margen de la cumbre del G5 Sahel en Francia, el 13 de diciembre del 2017.
El primer ministro italiano Paolo Gentiloni, la canciller alemana Angela Merkel, el presidente francés Emmanuel Macron y el presidente de Mali Ibrahim Boubakar Keita al margen de la cumbre del G5 Sahel en Francia, el 13 de diciembre del 2017. Philippe Wojazer / Reuters

Las conclusiones de la cumbre en Francia del G5 Sahel permitirán a la organización implementar su acción en esta región de África. Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos contribuirán hasta con 130 millones de dólares a las fuerzas conjuntas.

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El G5 Sahel, compuesto de Mauritania, Mali, Chad, Burkina Faso y Níger, fue lanzado en febrero del 2017 aunque la idea de fuerzas conjuntas en África ya había sido discutida en 2015. La decisión de crear una fuerza conjunta pretende dar una respuesta militar a la degradación del contexto de seguridad en Mali.

El papel de esta organización es reconquistar y asegurar la seguridad de las zonas donde grupos extremistas llevan a cabo “ataques sorpresas” y desaparecen en el Sahel, una región tan grande como Europa. Por razones históricas, la presencia francesa en la zona es notable y fuerzas militares operan en el marco de la operación Barkhane, lanzada el 1 de agosto del 2014 por el expresidente François Hollande.

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5.000 soldados preparados por mediados del 2018

El presidente del Mali Ibrahim Boubakar Keïta destacó que “hay urgencia para hacer que las fuerzas del G5 Sahel lleguen rápidamente a resultados”, e insistió que “seguimos con nuestros esfuerzos para que la paz sea efectiva en Mali”. Este país de África es uno de los territorios privilegiados para los ataques terroristas y sigue luchando para erradicar el terrorismo con la ayuda de la operación Barkhane.

El presidente francés Emmanuel Macron, que organizó esta “reunión de apoyo”, dijo que: “debemos intensificar el esfuerzo (…). Tenemos un objetivo sencillo que es obtener victorias al primer semestre del 2018”. El fin de la guerra en Siria podría provocar una subida de la violencia yihadista en África: “con lo que pasó en el Medio Oriente, con el fin de la guerra en Siria, habrá un reflujo (de los yihadistas) hacia nosotros”, informó el presidente de Mali y del G5, Ibrahim Boubakar Keïta.

Esta voluntad común de dar un nuevo impulso al G5 Sahel se concretó con la decisión de aumentar a 5.000 los soldados involucrados en las misiones militares. A nivel operativo, Macron explicó que las fuerzas se van a “focalizar en prioridad sobre la zona central (Mali, Burkina Faso y Níger)” lo que va a implicar “un aumento de los efectivos involucrados, un fortalecimiento de los puestos de comando y una planificación acelerada de las misiones”. A pesar de la presencia de 12.000 cascos azules de la operación Minusma y de los 4.000 soldados de Barkhane, los grupos yihadistas aprovechan de la debilidad de los estados en la región para dispersarse.

La canciller alemana, Angela Merkel, también invitada a la reunión, insistió sobre la necesidad de tener una estabilidad política en el Sahel para que la lucha contra el terrorismo sea realmente durable.

Arabia Saudita y Emiratos Árabes aportan 130 millones de inversión para el G5 Sahel

Desde el principio, el G5 Sahel ha tenido dificultades para tener la capacidad financiera para realizar sus operaciones. Al final de la cumbre, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos anunciaron una participación que debería ayudar de manera significante la coalición militar.

Arabia Saudita confirmó su contribución de 100 millones de dólares que refleja “nuestro compromiso a combatir el terrorismo y el extremismo”, declaró el ministro de Relaciones Exteriores saudita, Adel Al-Jubeir, y precisó que su país aportará también una ayuda “en el campo logístico y de información”. Asimismo, los Emiratos Árabes Unidos participaron con un financiamiento de 30 millones de dólares.

La Unión Europea, que había dado su apoyo al lanzamiento del G5 Sahel en febrero del 2017, prometió 50 millones de euros, cada uno de los cinco países fundadores del G5 Sahel 10 millones y los Estados Unidos dará una contribución bilateral de 60 millones de dólares.

Por su parte, Francia agregó 8 millones de ayuda, en particular logística, y Alemania pondrá a disposición del G5 Sahel equipamientos e infraestructuras.

Según las estimaciones, para una implementación eficaz de sus operaciones el G5 Sahel necesita 250 millones de euros y “400 millones en pleno ejercicio” a la primavera del 2018.

Con AFP y Reuters.

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