Gobierno y oposición de Venezuela negocian salida a crisis

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Santo Domingo (AFP)

El gobierno y la oposición de Venezuela mantenían este viernes en República Dominicana una nueva ronda de negociaciones sobre la grave crisis política y económica, en tanto Estados Unidos ofreció retirar sanciones si el presidente Nicolás Maduro "restaura" la democracia.

Los delegados de Maduro han dicho que no firmarán ningún acuerdo ni habrá elecciones presidenciales en 2018 si Washington no levanta las sanciones económicas contra Caracas, que según el mandatario fueron instigadas por la oposición.

Esa advertencia choca contra la principal exigencia de la coalición Mesa de la Unidad Democrática (MUD) para que haya comicios "transparentes".

"Si miembros del régimen de Maduro desean que se retiren las sanciones del gobierno de Estados Unidos, deben actuar para restaurar la democracia y el orden constitucional", afirmó este viernes Heather Nauert, vocera del Departamento de Estado, en un comunicado.

Estados Unidos, que ha sancionado a Maduro y a varios de sus funcionarios y prohibió que ciudadanos de ese país negocien nueva deuda venezolana, negó que las sanciones impidan el envío de alimentos y suministros médicos, e incluso ofreció "asistencia humanitaria".

En Santo Domingo, las partes se reencontraron tras un primer cara a cara el 1 y 2 de diciembre.

Esos días plantearon sus exigencias a los cancilleres y delegados de México, Chile, Bolivia, Nicaragua y San Vicente y las Granadinas -facilitadores del proceso-, quienes elaboraron una propuesta que se discutía este viernes.

"Esperamos que no nos levantemos ninguna de las partes hasta que logremos un acuerdo satisfactorio" para ambos, dijo a periodistas el jefe negociador del gobierno, Jorge Rodríguez, cuya principal ambición es que cese el "sabotaje" contra la economía.

El chavismo acude fortalecido tras arrasar el domingo pasado en las elecciones de alcaldes, en las que no participaron los principales partidos opositores.

Aunque Rodríguez manifestó que trabajan en un "acuerdo definitivo", analistas lo ven incierto. La MUD no descartó una tercera ronda de conversaciones.

- Dardos entre opositores -

Los opositores Antonio Ledezma, quien escapó de su arresto domiciliario a Europa, y María Corina Machado -ambos del ala radical de la MUD-, exigieron no firmar acuerdos que impliquen reconocer a la todopoderosa Asamblea Constituyente chavista.

"Que a nadie se le ocurra reconocer la Asamblea Constituyente o solicitar el levantamiento de sanciones a las individualidades que están comprometidas con hechos de narcotráfico y corrupción", advirtió Ledezma en Twitter.

Machado afirmó que la Constituyente -desconocida por la oposición y una docena de países de la región- es la "disolución de la República".

Aunque la oposición quedó debilitada tras la victoria del gobierno en las elecciones municipales y en las de gobernadores del 15 de octubre, Colette Capriles, asesora de la MUD en la negociación, cree que ésta puede aprovechar el momento.

Maduro decidió "ganar elecciones no competitivas, algo propio de las dictaduras. Funciona como evidencia para sostener la demanda de condiciones electorales competitivas y justas", declaró a la AFP.

Los partidos de Henrique Capriles, Leopoldo López -en arresto domiciliario- y Henry Ramos Allup se marginaron de las municipales tras denunciar irregularidades en las votaciones de gobernadores.

Maduro amenazó con inhabilitar a esas agrupaciones por negarse a ir a las urnas, lo que fue condenado por Estados Unidos y Canadá, entre otros.

Las nuevas tentativas de diálogo suceden a otras que fracasaron entre 2014 y 2017.

Mientras, la crisis económica empeora, con una severa escasez de alimentos y medicinas y una inflación que en 2018 podría escalar a 2.349%, según el FMI.

- ¿Ningún acuerdo? -

La posibilidad de alcanzar los acuerdos máximos, según analistas, luce distante, especialmente tras las municipales.

"Una negociación depende del poder de negociación de las partes, y el de la oposición se redujo tras las municipales", dijo a la AFP el analista Luis Vicente León.

Al celebrar la victoria en los comicios, Maduro pidió prepararse para ganar las presidenciales, previstas para fines de 2018, y en las que según su vicepresidente, Tareck El Aissami, buscará la reelección.

Entre octubre y diciembre, el mandatario subió su popularidad de 24,4% a 31,1%, según Venebarómetro.

En contraste, la evaluación negativa de la MUD aumentó de 46,1% a 65,7%, tras fallar en su intento de lograr la salida de Maduro mediante protestas que dejaron unos 125 muertos entre abril y julio.

Analistas aseguran que el chavismo querría aprovechar las fracturas opositoras y su posición de fuerza para adelantar las presidenciales al primer trimestre.

Colette Capriles considera que la diferencia entre esta negociación y las anteriores es "el amplio apoyo de la comunidad internacional" a unas elecciones sin sesgo del poder electoral, aunque advirtió que no está garantizado ningún acuerdo.

"Será difícil ver una elección competitiva, pero quizás sí la liberación de algunos presos y concesiones económicas", opina por su parte León.