Saltar al contenido principal

El Congreso de Perú definirá si destituye o no al presidente Pedro Pablo Kuczynski

El presidente del Congreso de Perú, Luis Galarreta, encabeza la sesión para presentar una moción de destitución contra el presidente Pedro Pablo Kuczynski en Lima, el 15 de diciembre de 2017.
El presidente del Congreso de Perú, Luis Galarreta, encabeza la sesión para presentar una moción de destitución contra el presidente Pedro Pablo Kuczynski en Lima, el 15 de diciembre de 2017. Guadalupe Pardo, Reuters

El Legislativo votará el 21 de diciembre un pedido de destitución del mandatario por sus presuntas implicancias en casos de corrupción con la constructora brasileña Odebrecht. La moción debe contar con el respaldo de 87 de los 130 congresistas.

Anuncios

En la composición actual del Parlamento peruano, el partido Fuerza Popular, liderado por la opositora Keiko Fujimori, cuenta con 71 congresistas. La coalición progresista Frente Amplio, fuerza que impulsó la moción de “vacancia presidencial” contra Kuzcynski, cuenta con 10 representantes. Alianza para el Progreso (9) y APRA (5) respaldaron el pedido. En total, esas fuerzas suman 95 legisladores.

Por su parte, Nuevo Perú, que cuenta con 10 congresistas, y Acción Popular, que cuenta con 5, han mostrado reparos por la rapidez con la que el Congreso está llevando el proceso contra Kuzcynski.

En tanto, el mandatario peruano cuenta sólo con 18 congresistas de su partido, mientras que existen dos representantes sin banderas políticas.

En este escenario, si los partidos que respaldaron la moción respaldan la medida en pleno, Kuzcynski sería destituido y su lugar lo ocuparía el vicepresidente primero Martín Vizcarra, exgobernador del departamento sureño de Moquegua, una región minera rica en cobra, y es el actual embajador de Perú en Canadá.

A través de su cuenta en la red social Twitter, el diplomático señaló que “Perú es más grande que sus problemas” y aclaró que “nuestro compromiso es con la gobernabilidad, respetando la Constitución y las instituciones democráticas, sin importar los colores políticos”.

Kuzcynski resistió los pedidos de renuncia y, según anunció su portavoz Juan Sheput, se presentará ante el Congreso para defenderse de las acusaciones. El mandatario asistirá el 21 de diciembre a la sesión, que dará inicio a las 9 a. m. (hora local).

El 14 de diciembre, en un mensaje televisado, Kuzcynski negó haber recibido sobornos de Odebrecht y sostuvo que era el dueño, pero no el gerente, de una compañía contratada por la constructora brasileña mientras él ocupaba el cargo de ministro de Economía y luego primer ministro del Gobierno durante la presidencia de Alejandro Toledo (2001-2006). Además, admitió haber brindado servicios financieros para un proyecto de Odebrecht como consultor para la firma de un amigo cuando no ocupaba un cargo público.

Para la oposición, la situación de Kuzcynski es “una desgracia nacional”

Lourdes Alcorta, una de las voceras de la bancada fujimorista del partido Fuerza Popular, consideró que el avance de la moción de “vacancia presidencial” contra Pedro Pablo Kuzcynski es “una desgracia nacional” y aseguró que el mandatario “nos está forzando a acusarlo”. “La opción menos dañiña para Perú sería su renuncia”, insistió.

En la misma línea, su colega partidaria, Cecilia Chacón, juzgó como tardía la explicación dada días atrás por Kuzcynski acerca de sus vínculos pasados con Odebrecht. “Es realmente desafortunado que el presidente haya puesto al país en esta situación”, sostuvo.

Una voz habitualmente disidente dentro del principal bloque opositor es la de Kenji Fujimori, hijo del encarcelado expresidente Alberto Fujimori y hermano de la líder opositora Keiko Fujimori. El congresista, que se encuentra suspendido por el partido Fuerza Popular por sostener posturas contrarias a las de su bloque y criticarlo públicamente, solicitó que se respete la presunción de inocencia de Kuzcynski.

"He aprendido mucho de la experiencia vivida con mi padre, y considero que se debe respetar la presunción de inocencia. No podemos aceptar que desde ya, sin haber escuchado al presidente, se le condene”, dijo al inicio del debate parlamentario.

Por su parte, el portavoz de la bancada oficialista de Peruano Por el Kambio (PPK), Gilbert Violeta, denunció que los detractores del presidente buscan hacer un “juicio político” a Kuczynski para destituirlo “de manera abusiva”, sin respetar los derechos fundamentales ni las mínimas garantías.

El origen de las acusaciones contra Kuczynski

Los impulsores de la moción contra Kuzcynski consideran que el presidente “faltó a la verdad” al negar en repetidas ocasiones cualquier vínculo con Odebrecht, empresa que esta semana reveló haber pagado más de 782 mil dólares en consultorías entre 2004 y 2007 a la empresa Westfield Capital, de la que el mandatario peruano era propietario. Durante ese período, Kuzcynski formaba parte del gobierno de Alejandro Toledo, que tiene una orden de captura internacional por supuestamente haber recibido sobornos de la constructora brasileña por unos 20 millones de dólares

Esta semana, Odebrecht informó sobre las asesorías dadas por la consultora de Kuczynski a través de un documento entregado a la comisión parlamentaria que investiga la ruta peruana del caso Lava Jato, la mayor investigación sobre corrupción en Brasil.

El mandatario peruano había negado cualquier trabajo para Odebrecht hasta que el 9 de diciembre reconoció haber asesorado a través de la firma First Capital a H2Olmos, empresa del grupo brasileño, concesionaria del proyecto de riego del distrito de Olmos, en el departamento de Lambayeque, al noroeste del país.

First Capital, propiedad del chileno Gerardo Sepúlveda, habría recibido pagos de más de 4 millones de dólares entre 2005 y 2013, según informó Odebrecht al grupo investigador del Congreso peruano. Según Kuczynski, esa información es falsa y no estuvo al tanto de los contratos firmados por Westfield Capital con la constructora brasileña, los cuales estuvieron a cargo de su exsocio Sepúlveda.

El caso Odebrecht ha sacudido la política en América Latina y puso contra las cuerdas a otros tres expresidentes peruanos: además de Toledo, están siendo investigados Alan García, por recibir presuntas dádivas en el marco del proyecto del Metro de Lima; y Ollanta Humala, encarcelado desde julio de 2017 a la espera del juicio por supuesta financiación irregular de sus campañas políticas.

Por su parte, la líder opositora Keiko Fujimori, a quien Kuczynski derrotó ajustadamente en las elecciones presidenciales de 2016, también está siendo investigada y negó cualquier acusación.

Con Reuters y EFE

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.