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Piñera y Guillier se disputan la presidencia en una reñida elección

Una mujer pone una pegatina en una urna en una mesa de votación en Santiago antes de las elecciones presidenciales de Chile del 17 de diciembre.
Una mujer pone una pegatina en una urna en una mesa de votación en Santiago antes de las elecciones presidenciales de Chile del 17 de diciembre. Pablo Sanhueza, Reuters

Los chilenos acuden hoy a las mesas de votación para decidir el reemplazo de Michelle Bachelet. Piñera y Guillier votaron a primera hora de la mañana.

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El ex periodista y senador Guillier expresó que tiene altas expectaivas, y que espera ganar por “dos o tres puntitos” esta mañana del 17 de diciembre. El candidato dijo tener confianza al votar en un colegio de la ciudad de Antofagasta, al norte del país.

Por otra parte Piñera ejerció su derecho al voto en la Escuela República Alemania, en Santiago de Chile, junto a su esposa Cecilia Morel a las 9:30 am (hora de Chile) y no dio declaraciones a la prensa. Sin embargo, desde su casa dio una entrevista a la Televisión Nacional en la que enfatizó que la gran escuela para poder dirigir el país es "haber sido presidente". También expresó su optimismo para ganar estas elecciones.

"Cualquiera de los dos candidatos que llegue a la presidencia va a tener gobiernos muy difíciles porque hay un descontento generalizado con la élite política del país", dijo Bernardo Navarrete, analista político de la Universidad de Santiago al portal argentino Infobae.

A esto se suma que el Parlamento electo el pasado 19 de noviembre quedó sin ninguna mayoría absoluta cualquier candidato que gane tendrá que negociar con otras fuerzas para llevar a cabo cualquier tipo de reformas.

La jornada electoral se inauguró a las 8:00 am (hora Chile)

Un total de 14,3 millones de chilenos están habilitados para votar en los comicios que definirán al sucesor de la actual mandataria chilena, Michelle Bachelet.

A esa cifra hay que sumarle los 39.137 inscriptos en el exterior del país, que fueron autorizados a emitir su voto a partir de la reforma electoral impulsada por el gobierno y aprobada por el Congreso en 2015. La apertura de las urnas se dio en Nueva Zelanda, en las primeras horas del 17 de diciembre en ese país, y concluirá tras el cierre de las mesas de Seattle, San Francisco y Los Ángeles, en Estados Unidos.

Al igual que el pasado 19 de noviembre, unos 23 mil oficiales de las Fuerzas Armadas y los Carabineros (policía nacional chilena) estarán distribuidos en los 2.156 centros de votación para garantizar la seguridad durante el acto eleccionario.

En total, 42.617 mesas fueron habilitadas para recibir a los votantes y 214.450 autoridades están a cargo de la fiscalización de los comicios.

Durante la jornada del 17 de diciembre, las mesas deben funcionar durante diez horas continuas, entre las 8 a. m. y las 6 p. m. hora local (11 a. m. a 9 p. m. GMT). Los escrutinios son públicos, el presidente de mesa debe anunciar a viva voz cada voto y los partidos y candidatos cuentan con sus apoderados, que se encargan de solicitar impugnaciones u observar irregularidades, a la vez que defienden a sus fuerzas ante eventuales acusaciones del mismo tipo por parte de sus rivales.

El Servicio Electoral de Chile (Servel) informó que los primeros resultados serán entregados a las 7:30 p. m. hora local (10.30 p. m. GMT), cuando el 20% de las mesas hayan sido escrutadas. Un segundo informe se dará una hora después, con la mitad de los votos contabilizados y un tercero a las 9:30 p. m. hora local (12:30 a. m. GMT), con el 90% de los sufragios computados.

Para facilitar el acceso de los votantes a las urnas, el Gobierno de Chile anunció la gratuidad de 2.300 servicios de transporte público en el país, incluyendo el Metro de Santiago, el de Valparaíso y el Biotrén de Concepción.

Por disposición de la nueva ley electoral, que busca garantizar una mayor transparencia en el financiamiento de las fuerzas políticas, cada candidato debió informar al Servel sobre los aportes privados recibidos para la campaña.

Según esos datos, Piñera contó con unos 8,38 millones de dólares (5.281 millones de pesos chilenos), mientras que Guiller recibió alrededor de 3,04 millones de dólares (1.918 millones de pesos chilenos).

El nivel de participación, una de las claves para definir la elección

Como el voto no es obligatorio en Chile, la participación en las urnas depende de la voluntad de la población. En la primera vuelta, esa cifra se ubicó en poco más de 6,7 millones de personas, lo que representa apenas un 46% de los votantes habilitados.

El Gobierno de Chile realizó fuertes campañas para incentivar la participación. Bajo el lema “No dejes que algunos decidan por todos”, la administración de Michelle Bachelet intentó mostrar las consecuencias de no asistir a las urnas.

"Votar te permite elegir el país que quieres construir. Este domingo haz valer tu derecho. No te restes. Súmate", era uno de los mensajes enviados por el Gobierno a través de los medios de comunicación.

Las opiniones sobre cómo será la respuesta de los votantes están divididas. Mientras algunos analistas consideran que el abstencionismo seguirá por encima del 50%, otros estiman que la trascendencia de la decisión y la cerrada definición pueden ayudar a romper con la tradicional apatía del electorado chileno.

Consultado por France 24, el analista político, Germán Silva, aseguró que una mayor participación electoral podría favorecer al oficialista Alejandro Guillier.

“Mientras más gente participe, beneficia más a Guillier porque en todas las proyecciones de la primera vuelta, la gente que más se estimaba como voto probable eran de sectores altos, de mayor edad y rural, un voto que corresponde mucho a la derecha”, sostuvo.

La búsqueda de los votantes de las seis fuerzas que no pasaron la primera vuelta

En la primera ronda electoral, el 19 de noviembre, Piñera fue el ganador entre ocho candidatos, con el 36,66 % de los votos y Guillier segundo, con el 22,68 %. El resultado llevó al descrédito de las encuestas, que en la previa vaticinaban una victoria más amplia para el candidato de derecha.

Quizás el punto más alejado de la realidad para los sondeos fueron las posibilidades dadas a la candidata del izquierdista Frente Amplio, Beatriz Sánchez. Mientras las estimaciones le daban alrededor de un 8% de los sufragios, la periodista se ubicó tercera en la primera vuelta, con el 20,2% de los votos.

Los votantes de Sánchez representan alrededor de 1,3 millones de voluntades. Si bien desde Frente Amplio no hubo un pronunciamiento formal en favor de alguno de los dos candidatos, Sánchez anunció su respaldo personal a Guillier luego de que Piñera lanzara acusaciones de una presunta manipulación de votos en la primera vuelta.

Además, Guillier recibió el apoyo oficial de la Democracia Cristiana, que obtuvo el 5,88% de los votos con su candidata Carolina Goic, y el Partido Progresista, liderado por Marco Enríquez-Ominami, que sumó 5,72% en la primera vuelta.

Piñera, por su parte, se aseguró el respaldo formal del ultraconservador José Antonio Kast, que sumó un 8% de los votos en noviembre, así como algunas facciones de la Democracia Cristiana y seguidores del senador Manuel José Ossandón.

Con EFE, DPA y AFP

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