Valls, un ex primer ministro francés "en campaña" en Cataluña

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Barcelona (AFP)

El ex primer ministro francés Manuel Valls se acuerda mucho estos días de sus raíces catalanas, hasta el punto de implicarse plenamente en la campaña contra los independentistas, que quieren volver al poder tras las elecciones del 21 de diciembre.

El político francés nacido en Barcelona multiplica las entrevistas en los medios españoles.

A principios de semana estuvo en la capital catalana y después en Madrid. Se reunió con el rey, con el líder socialista catalán, Miquel Iceta, y con empresarios.

El sábado de madrugada salía de nuevo de París con rumbo a Cataluña, para sumergirse de lleno en la campaña: desayuno-coloquio, debate sobre Europa y encuentro con una asociación antiindependentista por la tarde.

En sus encuentros apoya a los candidatos de los partidos a favor de la unidad de España: el Partido Socialista, pero también el Partido Popular, de Mariano Rajoy (derecha) y el liberal Ciudadanos, el más hostil en la lucha contra los nacionalistas.

"Hago campaña por Cataluña, por España y por Europa", responde cuando le preguntan por qué formación se decanta.

El ex jefe del gobierno socialista francés (2014-2016) afirma que su participación tiene todo el sentido, dado que creció en Barcelona, donde participó en una manifestación para defender la autonomía catalana "en 1976 o 1977", cuando España iniciaba su camino hacia la democracia tras la muerte del dictador Francisco Franco.

"Vengo aquí con estas raíces, que son las de mi familia, pero también vengo como francés y como europeo", dijo a la AFPTV el sábado.

Más tarde, sentado cerca del premio Nobel de Literatura peruano Mario Vargas Llosa, en un debate organizado por el partido Ciudadanos, asegura que los debates izquierda-derecha son superados por los que oponen los partidarios de la Europa de las Naciones y los "populismos".

- Debate familiar -

Testimonio de los debates que agitan a las familias catalanas, su propia hermana, Giovanna Valls, que vive en Barcelona y se opone a la toma de control de la región por parte del gobierno español, le recriminó en Twitter su apoyo a la suspensión de facto de la autonomía catalana. "Basta, en nombre del abuelo Magí", tuiteó.

Valls responde que no por eso su hermana es independentista y que mantienen "relaciones afectuosas".

Tampoco quiere entrar en las controversias sobre la violencia policial que marcó el referéndum prohibido del 1 de octubre o sobre la ausencia de diálogo entre el gobierno español de Mariano Rajoy y los dirigentes catalanes que precedió el intento de secesión del 27 de octubre.

"Puedo hablar de encuentros exitosos o malogrados", pero "yo intervengo porque hay un Estado democrático (...) y considero que el separatismo tendría grandes consecuencias para España y Europa", dice a la AFP.

En Francia, el diputado anunció en junio que abandonaba el Partido Socialista y expresó su apoyo al movimiento del presidente de la República, Emmanuel Macron.

En la Asamblea Nacional ejerce como diputado emparentado al grupo La República en Marcha, de Macron. Desde hace meses, sus viajes al extranjero se multiplican.

¿Su implicación en el conflicto catalán es la primera piedra de un nuevo proyecto político? Valls responde que simplemente es "el fruto de una reflexión profunda sobre Europa", que "se encuentra en un cambio" tras el Brexit, el auge de los "populismos", la crisis de refugiados y la concatenación de atentados terroristas.

"Está falta de un proyecto" y hay que defenderla, asegura.

Uno de sus adversarios más feroces en Francia, Jean-Luc Mélenchon, presidente de la Francia Insumisa (izquierda radical), también está en campaña en Cataluña al lado de la lista Cataluña En Común, próxima a su aliado español Podemos.

Esta formación está en contra de la ruptura pero defiende un referéndum de autodeterminación y centra su campaña en la "reconciliación".

Mélenchon aprovechó para atacarlo. "Ustedes no necesitan que venga un ex primer ministro francés a decirles cómo pegarse, ¿no?", ironizó en una entrevista concedida al diario catalán El Periódico, asegurando que a Valls le gusta "la pelea".

Éste último prefirió no responder "a una enésima polémica con este personaje".