Continúa en Sudáfrica el voto para elegir al nuevo presidente del ANC

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Johannesburgo (AFP)

Los delegados del Congreso Nacional Africano (ANC), en el poder en Sudáfrica desde 1994, votaron durante toda la noche y seguían haciéndolo este lunes para elegir al sucesor del polémico Jacob Zuma, actual presidente de Sudáfrica, al frente del partido.

Esta elección maratoniana, clave para el futuro político del país, es el epílogo de una campaña muy disputada entre el actual vicepresidente, Cyril Ramaphosa, y la candidata que tiene el apoyo de Zuma, su exesposa Nkosazana Dlamini Zuma, que también presidió la Unión Africana (UA).

El voto empezó el domingo por la noche y seguía este lunes sin incidentes con la participación de los últimos 4.776 delegados que tienen que votar. El resultado se conocerá en las próximas horas.

"Será muy disputado y las papeletas se contarán una y otra vez", pronostica la analista política Susan Booysen, conocedora de las conferencias de la ANC.

El ganador podría convertirse dentro de dos años, cuando termine el mandato de Zuma, en el próximo presidente de Sudáfrica si la ANC vuelve a ganar las elecciones generales.

Durante la campaña, Cyril Ramaphosa, de 65 años, un exempresario que tiene el apoyo del sector económico, ha denunciado la corrupción de Zuma y ha prometido estimular la economía del país.

Sus detractores aseguran, sin embargo, que sólo defiende los intereses de las clases acomodadas.

"Cyril es el mejor candidato", declaró este lunes tras votar Siya Kolase, un delegado de 35 años. "Se ocupará de la cuestión de la corrupción (...) con él, nuestra economía se recuperará", asegura.

El líder de la mayoría parlamentaria del ANC, Jackson Tembu, anunció en Twitter haber votado también por Ramaphosa "para salvar el ANC y mi país".

Por su parte, Nkosazana Dlamini Zuma, de 68 años, ha recuperado el discurso de su exmarido sobre la necesidad de "transformación radical de la economía" a favor de la mayoría negra del país.

Más de 25 años después del fin del régimen de segregación racial del apartheid, miles de sudafricanos continúan viviendo en la pobreza.

- Un partido debilitado -

Los adversarios de Nkosazana Dlamini Zuma la acusan de ser una "marioneta" de su exmarido y de haberle prometido inmunidad en varios casos de corrupción si finalmente llegar al poder.

"Ya es hora de que nos dirija una mujer", asegura Arthur Raymond, un delegado de 39 años. "Es capaz, tiene su propia experiencia política (...) no se puede juzgar a alguien sólo por su nombre", asegura.

La elección que hagan los delegados del ANC será crucial para el futuro del partido, que llegó al poder en 1994, en las primeras elecciones libres en Sudáfrica, con el liderazgo del icónico Nelson Mandela.

Pero en los últimos años el ANC se ha visto debilitado por la crisis económica y las acusaciones de corrupción contra Jacob Zuma.

En las elecciones locales de 2016, perdió varias ciudades importantes, como Johannesburgo o Pretoria.

"Nuestro fracaso en resolver los problemas empieza a tener consecuencias en nuestro movimiento", admitió Zuma el sábado en su discurso de despedida como líder del partido, citando en particular "la corrupción, el crimen y el empleo".

Muchos analistas creen que la feroz batalla por el liderazgo del ANC podría terminar con una derrota en las presidenciales de 2019.

Los mercados financieros también están muy atentos al resultado de la elección, preocupados por las "incertidumbres políticas", que afectan la economía de la primera potencia industrial del continente africano.

"Las divisiones continuarán afectando a la ANC en 2018", asegura el analista George Nicholls, de la consultora Control Risks. "Las facciones rivales alimentarán (...) la inestabilidad política y probablemente obligarán al presidente Jacob Zuma a dimitir antes de finales del año que viene", augura.