Ingreso al monasterio en Birmania, desfile fastuoso antes de una vida de austeridad

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Bagan (Birmania) (AFP)

Un grupo de jóvenes birmanos, vestidos con ropa cubierta de joyas, desfilan a lomo de elefante o caballo con la cabeza en alto y muy maquillados, antes de entrar en un monasterio y cumplir con la tradición budista de pasar un tiempo en un convento o monasterio antes de sus 18 años.

En la región de Bagan, en el centro de Birmania, conocida por sus suntuosas pagodas, todos acuden a celebrar en esta ceremonia anual a los niños que renuncian a los bienes materiales, al menos por unos días.

La tradición budista exige en Birmania que todos pasen algún tiempo en un monasterio o un convento antes de los 18 años. La gran mayoría de los birmanos participan de este retiro al menos una vez en su vida.

Niños o niñas deben primero raparse la cabeza. Serán sometidos durante el retiro al exigente día a día que les impone encadenar limosnas, tareas, estudios y oraciones.

Para los más jóvenes, uno de los aspectos más duros a respetar es la prohibición de comer entre el mediodía y el amanecer del día siguiente.

Muchos novicios están contentos de cambiar su ropa -marrón o azafrán para los niños y rosa para las niñas- al término de la semana, para volver a vestirse normalmente y reencontrarse con sus familias.

Pero algunos se dedican a la vida monástica. "A veces quiero jugar al fútbol como los otros niños de Rangún, pero no puedo", explica Tate Tha, de 13 años, novicio desde hace cinco. "Los envidio, pero hago buenas cosas en la vida y estoy contento por ello", añade.

Tradicionalmente en Asia del sureste los monasterios y los conventos dan la posibilidad a los niños de educarse, en particular a los que provienen de sectores humildes.

Pero el aumento de la cantidad de plazas en las escuelas públicas tuvo como consecuencia una reducción de los novicios, una tendencia que inquieta a los expertos del budismo.

"Es como un árbol cuyas raíces estarían en vías de destrucción", explicó Mya Thein, de 50 años, investigador de la universidad budista de Rangún.

En Birmania, en donde el 90% de la población es budista, hay unos 500.000 monjes.