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Europa

Así fue como Heinz-Christian Strache reposicionó la extrema derecha en la escena política de Austria

© Alex Halada / AFP

Texto por Sébastian Seibt

Última modificación : 20/12/2017

En 10 años, Heinz-Christian Strache logró devolverle al partido de la Libertad (FPO) la alineación de extrema derecha austriaca, una maniobra que le permitió entrar en el gobierno.

Es el hombre que le devolvió el poder a la extrema derecha austríaca. Heinz-Christian Strache, cabeza del partido de la Libertad (FPO), se convirtió el pasado lunes 18 de diciembre en el vicecanciller del gobierno de coalición del conservador Sebastian Kurz. Los populistas austríacos obtuvieron incluso tres prestigiosos ministerios: el de Relaciones Exteriores, el del Interior y el de Defensa.

Fue Alexander Van der Bellen, el presidente ecologista, quien aprobó la composición de este gobierno, el primero en más de 10 años al cual se ha asociado la extrema derecha en el país.

Porque si bien el FPO es uno de los partidos populistas más influyentes de Europa (obtuvo cerca del 26% de los votos en las elecciones del 15 de octubre), no había vuelto a estar en el poder desde las desafortunadas experiencias del período de Jorg Haider (2000-2006).

Los conservadores del OVP y los socialdemócratas del SPO no querían seguir gobernando junto a un partido con ideas xenofóbicas, que estalló luego de su llegada al poder y que se basaba casi en su totalidad en la personalidad carismática de su antiguo líder, Jorg Haider.

El FPO regresa desde la lejanía. Cuando Heinz-Christian Strache toma las riendas del movimiento en el 2005, fue visto como una copia barata de su predecesor, Jorg Haider, quien se marchó para dirigir un nuevo partido (el BZO –Alianza por el porvenir de Austria), que se mantendrá largo tiempo. La élite de los populistas consideraba, entonces, que el recién llegado y su pandilla eran demasiado de derecha. Y el FPÖ, privado de su líder histórico, apenas alcanza el 10% de los votos en el 2006.

Para colmo de males, el pasado turbulento de Heinz-Christian Strache sale a la luz desde el 2007. Se salva por un pelo de retirarse de la política, tras la publicación de una serie de fotos en las que aparece haciendo un saludo asociado con los medios neonazis. Un cliché que le hubiera costado su carrera en muchos países… pero no en Austria, donde el canciller socialdemócrata del momento lo absuelve, excusándolo por cometer un error de juventud.

El FPO se alza como una máquina de guerra bien aceitada

Es, entonces, un sobreviviente político de sus relaciones pasadas con los medios neonazis conocidos, que debe juntar los pedazos de un resquebrajado FPO. Una hazaña que le tomará diez años. Pero no parte de cero. “Una de las ventajas de la ida de Jorg Haider fue que los que se quedaron eran los más motivados y leales”, subraya Wolfgang Müller, especialista en política austríaca de la Universidad de Viena.

Una fuerza sobre la que Heinz-Christian Strache trabajará. A lo largo de los años, “construyó la alineación política más disciplinada en Austria”, destaca Lore Hayek, doctor en ciencia política de la Universidad de Innsbruck. Mientras que el OVP y el SPO se ven constantemente sacudidos por intensas disputas internas, el FPO se alza como una máquina de guerra bien aceitada, bajo el mando de su cabecilla.

Esta es otra de las fuerzas del movimiento: “Siempre ha permanecido fiel a sus temáticas políticas”, afirma Wolfgang Müller. Sus dos mantras: la crítica de los partidos en el poder y los ataques contra los inmigrantes. “Heinz-Christian Strache supo relacionar casi todas las temáticas a la inmigración, se trate de educación, de ayuda social o incluso del sector de trabajo”, recalca este experto.

Heinz-Christian Strache, un rey de las redes sociales

La gran fidelidad a los orígenes del partido le otorga al FPO la lealtad de un núcleo importante de electores históricos. Pero el actual triunfo del partido no se construyó únicamente sobre esta limitada base electoral: “El partido supo atraer un nuevo cuerpo de votantes, compuesto por jóvenes, funcionarios y empleados”, anota Lore Hayek. Para lograrlo, la extrema derecha austríaca cambió primero su estrategia de comunicación. Para Heinz-Christian Strache quedaron atrás las provocaciones de la época Haider y las declaraciones punzantes. El tono es más mesurado… casi centralista. Trabajó para convertir al partido en el rey de las redes sociales. “Heinz-Christian Strache es el político austríaco con la comunidad más importante en Facebook y el partido tiene su propia cadena de televisión en Internet”, enumera Wolfgang Müller. Resultado: el partido obtuvo alrededor del 30% de las intenciones de voto de los jóvenes entre 20 y 30 años.

Atraer nuevos electores sin estropear la base histórica habría sido uno de los grandes triunfos de Heinz-Christian Strache. Pero la suerte también estuvo de su lado: “La crisis migratoria en Europa se ajustaba perfectamente a su tema predilecto”, recuerda Wolfgang Müller, mientras que “el alza del populismo en Europa y la victoria de los partidarios del Brexit hicieron que el votar por el FPO fuera bastante más aceptable”, estima Lore Hayek. Incluso los conservadores del OVP retomaron parte de los temas de las campañas populistas, y acabando por banalizar su discurso.

Quedaba todavía un obstáculo por enfrentar: pasar de un movimiento que se destacaba en la oposición a ser un partido del gobierno. “Es lo que Heiz-Christian Strache se propuso desde el inicio de la campaña, sobre todo reemplazando poco a poco las referencias a la inmigración por la puesta en marcha de la idea de ‘fairness’ (equidad)”, explica Lore Hayek. Un concepto que se ajusta a todo y que le permitió al líder de extrema derecha recalcar que la élite austríaca o incluso los inmigrantes recibían un trato más justo que el Austríaco promedio. En resumen, Lore Hayek asegura que el triunfo del FPO se construyó sobre una base muy “trumpista” de oposición entre el común de los austríacos y el poder establecido.

Primera modificación : 20/12/2017

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