La UE define sus exigencias para la transición con el Reino Unido tras Brexit

Anuncios

Bruselas (AFP)

El negociador europeo para el Brexit, Michel Barnier, desvela este miércoles sus planes para la próxima fase de negociación con Reino Unido, entre ellos un período de transición "limitado" que regirá tras la salida del Reino Unido el 29 marzo de 2019.

La primera ministra británica, Theresa May, avanzó en septiembre en Florencia (Italia) que deseaba un período de transición de dos años y los europeos, que dijeron tomar nota, lo quieren "claramente definido y precisamente limitado en el tiempo".

"El final del año 2020 parece un punto final natural para (...) el período de transición", estimó el lunes Stefaan de Rynck, un consejero del negociador europeo, ante el centro de reflexión Chatham House, con sede en Londres.

Cuando se consume el deseo de los británicos de marcharse el 29 de marzo de 2019, el Reino Unido y sus 27 socios mantendrían el "'statu quo' económico", en palabras a varios diarios de Barnier, mientras negocian formalmente su futura relación comercial.

Aunque durante este período los británicos seguirían formando parte del mercado único europeo y de la Unión Aduanera, la toma de decisiones en la UE será "sin el Reino Unido", advirtió recientemente el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk.

La UE "seguirá aplicando al Reino Unido todas sus leyes y reglamentos, incluida la autoridad del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) y la libertad de circulación de trabajadores europeos", agregó el negociador comunitario en la entrevista.

Estas condiciones, a su juicio "innegociables", representan de hecho dos de las bestias negras que, en el referéndum sobre el Brexit celebrado en junio de 2016, impulsaron a la victoria a los partidarios de recuperar por completo la soberanía nacional.

- Claridad comercial, en tres meses -

Barnier desvelará hacia mediodía de este miércoles sus "recomendaciones" sobre el período transitorio, a los que los países del bloque deberán dar su visto bueno a finales de enero en una reunión del Consejo de la UE. Entonces, podrá comenzar la negociación.

Los líderes europeos, reunidos sin May, acordaron el viernes pasar a una nueva fase después de lograr los progresos necesarios en los términos del divorcio: derechos de los ciudadanos expatriados, liquidación financiera y cuestión irlandesa.

Pero a su vez, los negociadores de la UE y el Reino Unido deberán cerrar los flecos en esas tres prioridades, sobre todo respecto a la futura situación en la frontera entre Irlanda y la provincia británica de Irlanda del Norte.

Los mandatarios dieron además de plazo a Londres hasta marzo para definir qué tipo de relación comercial quiere.

Según Barnier, el modelo podría ser el tratado de libre comercio en vigor con Canadá (CETA) vistas las "líneas rojas" del Reino Unido.

La primera ministra británica, citada el martes por un portavoz de su gobierno, dijo que el Reino Unido quiere "un acuerdo considerablemente más ambicioso que el firmado entre la UE y Canadá", que tomó siete años de negociación.

La UE, donde la Comisión Europea negocia los acuerdos comerciales en nombre de todos sus países, quiere tener todo listo para el inicio formal de la negociación de la futura relación comercial cuando Londres salga del bloque en marzo de 2019.

Las grandes líneas del futuro marco de relaciones figurarán en una declaración conjunta que formará parte, junto a los términos del divorcio y el período de transición, del acuerdo de retirada, que ambas partes buscan cerrar para octubre de 2018.