Desde Bruselas, los independentistas catalanes celebran una "victoria amarga"

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Bruselas (AFP)

A unos 1.000 kilómetros de Barcelona, los independentistas catalanes que vinieron a acompañar a su líder "en el exilio" Carles Puigdemont celebraron en Bruselas una "victoria amarga" pese a recobrar la mayoría absoluta.

"Es una victoria amarga", lograda "en una situación sobre el terreno increíble desde finales de septiembre", aseguró a la AFP Michel Vila, un ingeniero jubilado de 70 años residente desde hace tres décadas en Bruselas.

El 1 de octubre, Cataluña celebró un referéndum de autodeterminación suspendido por la justicia española y desde entonces los acontecimientos se aceleraron: el parlamento catalán declaró unilateralmente la independencia y Madrid tomó rápidamente bajo su tutela la región.

Puigdemont y cuatro miembros de su gobierno cesado se marcharon a Bruselas y desde allí el líder independentista hizo campaña a golpe de tuit y proclamó eufórico pasada la medianoche: "Los catalanes pedimos y nos hemos ganado esta noche el derecho a ser escuchados".

- Nada cambiará -

La noche electoral se anunciaba, en cambio, pesimista. Algunas decenas de simpatizantes, entre ellos nacionalistas flamencos, se habían atrevido a enfrentar la niebla que cubría la capital belga para acompañar a un líder que llegaba tercero en los sondeos.

Y, aunque acabó tras el partido contrario a la independencia Ciudadanos, la segunda plaza unida a la mayoría de escaños independentistas se saboreó como una victoria, pero sin "brindar con cava", en palabras de Puigdemont, por las "condiciones" de la campaña electoral.

"Hemos logrado resistir", aseguró Vila, recordando que "los dos candidatos de los principales independentistas están o en el exilio [Puigdemont] o en prisión", en referencia al líder de Esquerra Republicana (ERC), Oriol Junqueras.

Un sentimiento agridulce compartido por Maria Arbós, una jubilada catalana de 57 años residente en la región de Bruselas, para quien no obstante "nada cambiará", ya que "se está en el mismo lugar que antes" del referéndum.

- El enigma Puigdemont -

Y con la mirada puesta en Europa, que respaldó al gobierno español de Mariano Rajoy subrayando su apego al orden constitucional de este país miembro de la UE, la Comisión Europea ya advirtió el jueves por la noche que su posición "no cambiará" respecto a la crisis catalana.

La incógnita planea ahora sobre qué hará Puigdemont, quien fue recibido al grito de "presidente, presidente" por sus simpatizantes, ante la mirada y las cámaras de un centenar de periodistas de medios españoles, pero también internacionales.

Poco después del inicio del recuento, una fuente de su plataforma Junts per Catalunya afirmaba a los reporteros que "sólo" tenían "un Plan A": "restablecer el gobierno que había con su presidente, su vicepresidente y sus consejeros".

El presidente se mostró evasivo sobre su regreso a España, donde pesa una orden de arresto contra él, acusado de rebelión y sedición, aunque a principios de diciembre abrió la puerta a volver para ser investido si ganaban las fuerzas independentistas.

"¿Irá a España? Yo soy un simple ciudadano y lo único que puedo decirle es que la situación está bloqueada. Es un hecho", asegura Vila. La respuesta podrá estar quizás en la rueda de prensa de Puigdemont prevista el viernes todavía en la capital europea.