Traficantes nigerianos y libios colaboran "codo con codo" en la explotación de migrantes

Anuncios

Benin City (Nigeria) (AFP)

Varios jefes de Estado africanos señalaron recientemente a Libia por racismo y crímenes contra sus "hermanos", pero quienes regresaron del infierno saben que del "negocio de los migrantes" se benefician tanto los libios como grupos mafiosos de subsaharianos, principalmente nigerianos.

Daniel -nombre modificado por motivos de seguridad, como todos los de este artículo- era estudiante cuando se dejó convencer por una red de traficantes de personas de que viajara a Europa.

A principios de diciembre, este joven de 28 años era repatriado a Benin City, su ciudad de origen, tras 10 meses de secuestros, violencias y de trabajos forzados.

"Nos engañaron. Era una trampa. Quienes nos hicieron esto son los mismos que nos prometían Europa", reconoce con un nudo en la garganta junto a sus compañeros de martirio.

Al bajar del avión que los llevaba de vuelta desde Trípoli, a los 200 nigerianos repatriados ese día les faltaban las palabras para describir los horrores sufridos durante su periplo y denunciaban al "hombre árabe que no quiere a los africanos".

- Trabajar como esclavos -

Pero a medida que se sucedían las confidencias y aumentaba el espíritu de venganza, todos los testimonios recabados por la AFP coincidían en algo: tanto nigerianos como libios participaban en los malos tratos, la venta de migrantes y los secuestros.

Daniel pagó 550.000 nairas nigerianas (1.290 euros) a la organización criminal creyendo que llegaría a Europa. "Pero cuando llegué a la frontera libia, me pidieron 500.000 nairas [1.172 euros] más", recuerda.

En los centros clandestinos, "se cuelga por los pies" a los migrantes, "sangrando con el teléfono en la oreja" mientras llaman a sus allegados para que depositen dinero en una cuenta domiciliada en Nigeria.

Algunos mueren y otros, cuyos familiares no quieren o no pueden pagar, son vendidos a libios que "trabajan codo con codo" con los traficantes.

Daniel pudo pagar y seguir su camino. Al llegar a la costa le pidieron otras 400.000 nairas (937 euros) para cruzar el Mediterráneo. Algo que nunca ocurrió.

Bloqueado en Trípoli, tuvo que realizar pequeños trabajos por unos 2 euros al día, hasta que se entregó a las autoridades con la esperanza de ser repatriado.

Tuvo que esperar siete meses en un centro de detención donde los libios iban a buscarlos para trabajar gratis, "como esclavos".

Los servicios consulares nigerianos en Libia aceleraron el proceso de repatriación por orden de Abuya, tras el escándalo provocado por los videos sobre ventas de migrantes difundidos en la cadena CNN.

- Corrupción -

Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), en Libia había a finales de septiembre cerca de 250.000 migrantes subsaharianos, la mayoría nigerianos.

Osagie, otro de los nigerianos repatriados, denuncia también la corrupción de algunos agentes de la embajada de Nigeria en Trípoli, "que piden una fianza" para sacarlos de los campos de detención oficiales.

"Se supone que nos tienen que ayudar a regresar a casa pero buscan enriquecerse a nuestra costa", asegura el joven.

Las autoridades competentes en el lugar no quisieron responder a las preguntas de la AFP. Además, el acceso al país es especialmente complicado y limitado para las instituciones internacionales.

"Tanto nigerianos como libios están implicados en el tráfico de migrantes en Libia", confió Julie Donli, directora de la Agencia Nacional para la Prohibición de la Trata de Seres Humanos, destacando la dificultad de obtener información de las víctimas.

No obstante, Osagie no irá a denunciar a los traficantes. "Nadie confía en el sistema judicial nigeriano. En un mes habrán salido de prisión y vendrán a buscarnos".