Una refugiada siria centenaria sueña con volver a ver a su nieta en Alemania

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Atenas (AFP)

"Es mejor ir ahora que más tarde", dice Laila, una mujer nacida en la ciudad siria de Kobane en 1907, que realizó la peligrosa travesía del mar Egeo hasta Atenas y ahora quiere viajar a Alemania, donde está refugiada su nieta Nasrin.

Laila Saleh llegó sana y salva a la isla griega de Lesbos, a principios de noviembre, después de cruzar el mar en una barca inflable con otras 15 personas.

Laila viajó llevada en andas por su nieto Halil, de treinta años, hermano de Nasrin. En el barco iban también su hijo Ahmad, el padre de Halil, su nuera, la mujer de Halil y sus dos hijos.

"Nos quedamos en la frontera entre Kobane y Turquía durante dos días. Fue difícil. Después nos tomó dos o tres días en bus para llegar a Esmirna (en el oeste, frente a las costas griegas) donde nos quedamos en un hotel esperando la señal de los traficantes para cruzar el Egeo", cuenta Halil.

"No se imagina cómo sufrimos para levantarla y posarla en el barco", comenta Saousa, la mujer de Halil, de quien no se despegan sus hijos.

Pese a que su rostro quedó surcado por el paso del tiempo, Laila mantiene una mirada viva con la que sigue los movimientos de sus bisnietos a su alrededor. Sólo habla con su nuera, que traduce en kurdo las preguntas de los periodistas.

- 'Ver a Nasrin antes de morir' -

"Ya no puedo caminar (...) si hubiera algún coche, a mí me gustaría ver a Nasrin antes de morir", murmuró. Nasrin fue criada por ella y junto con su hermana Berivan huyó de Kobane en 2015 en medio de la guerra civil y logró obtener asilo en Alemania. "Mejor ir ahora que después. Dios dirá", dijo.

¿Pero es realmente una centenaria? Una pregunta difícil ya que ningún miembro de su familia conoce la fecha exacta de su nacimiento, pero sus papeles ponen claramente "1907".

La agencia de la ONU para los refugiados ACNUR no tiene dudas y el 1 de diciembre, "fecha de su cumpleaños" publicó un tuit para festejar sus "110 años". "Laila Saleh, refugiada de Kobane, a los 110 años" lo "único que quiere es volver a reencontrarse con su nieta Nasrin", agregó la ACNUR.

En cualquier caso, se nota que la mujer es extremadamente mayor. ¿Y cuál es el secreto de su longevidad? Ella aseguró que es "la mantequilla árabe".

Halil contó que recuerda las historias que le contó su abuela, que cuando era joven y preparaba mantequilla con leche de vaca. Laila se levanta con la ayuda de su nuera y logra dar un par de pasos sola. Su memoria le falla y no es del todo consciente del lugar donde está.

Afortunadamente los guardacostas detectaron la embarcación y trasfirieron a la familia al atestado campamento de Moria, en la isla de Lesbos, conocido por las instalaciones insalubres y las penosas condiciones que deben soportar los refugiados.

Laila pasó la primera noche en Grecia bajo las estrellas junto a su familia antes de que los trabajadores de la ACNUR la instalaran junto a su nuera en un contenedor, un poco más cómodo.

Después de una semana fueron trasferidos a un apartamento en Mitilene, la principal aglomeración de Lesbos y a finales de noviembre pudieron viajar a Atenas, como parte de los refugiados más vulnerables.

Los otros, deben permanecer en la isla esperando la tramitación de su petición de asilo.

- Esperando el 2019 -

Kobane, una de las tres principales ciudades kurdas, fue el primer símbolo de la lucha contra el grupo yihadista EI, que fue expulsado de la zona en enero de 2015 tras cuatro meses de combates contra las fuerzas kurdas asistidas por bombarderos de la coalición internacional.

"Aunque la situación mejoró en Kobane, ahí ya no queda nada: nuestra casa fue destruida y ya no hay trabajo", se lamentó Saussa que perdió a su hermano durante la guerra, el mismo destino que sufrió otro de los nietos de Laila.

Según la tradición en Kobane la madre se queda a vivir en la casa de su hijo menor, que debe hacerse cargo de ella, explicó Ahmad. "Hay quienes dicen que la trajimos para facilitar los procesos de asilo, pero es no es verdad, nosotros siempre vivimos juntos, no podíamos dejarla", aseguró.

Sus hermanos y hermanas siguen viviendo en Kobane. Pero según la ley, la familia no tiene el derecho a la reagrupación familiar con Nasrin, que vive en Alemania.

Y dada la cantidad de peticiones que hay, su primera cita para conseguir el asilo en Grecia está prevista para enero de 2019. Un plazo demasiado largo para Laila. "Nosotros no sabemos qué hacer. ¿Quedarnos o intentar irnos?", se pregunta Halil.