La policía iraní, más indulgente con la aplicación de los códigos islámicos

Anuncios

Teherán (AFP)

Los agentes iraníes serán más flexibles con quienes incumplan las leyes islámicas, privilegiando la educación sobre castigo, anunció este miércoles el jefe de Policía de Teherán.

"De acuerdo con la decisión del comandante de las fuerzas policiales, aquellos que no respeten los códigos islámicos no serán llevados a centros de detención ni tendrán antecedentes penales", afirmó el general de brigada Hosein Rahimi en un discurso en la capital iraní.

"Proponemos clases y hasta ahora 7.913 personas asistieron a ellas", dijo, añadiendo que hay más de 100 "centros de asesoramiento" en la provincia de Teherán.

Rahimi, quien asumió sus funciones en agosto, no especifica a qué códigos se refiere ni cuándo se aplicarán las nuevas normas.

El anuncio marca un giro respecto a su predecesor, el general Hosein Sajedinia, que anunció en abril de 2016 que unos 7.000 agentes vestidos de civil patrullarían las calles de Teherán para luchar contra la "inmoralidad", como "llevar mal" el velo por parte de las mujeres.

Desde la revolución islámica de 1979, el uso del velo es obligatorio en Irán para las mujeres, incluso para las extranjeras e independientemente de su confesión. La inmensa mayoría de la población del país es chiita.

Pero en los últimos años se ha notado un cambio en la vestimenta de las mujeres. No es raro verlas al volante de un coche por la capital y en las grandes ciudades con el velo caído sobre los hombros, o caminando por las calles con el cabello asomando, y con chaquetas o abrigos ceñidos y cortos.

El presidente del país, Hasan Rohani, un clérigo moderado, es partidario de una apertura política y social, incluyendo una mayor laxitud en la indumentaria.