Comprar acciones sigue siendo negocio en un Brasil plagado de incertidumbre

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Sao Paulo (AFP)

La Bolsa de Sao Paulo volvió a registrar en 2017 ganancias espectaculares, aunque los inversores necesitaron nervios sólidos para enfrentar las sacudidas de Brasil, un país que "no es para principiantes", como decía el padre de la Bossa Nova Tom Jobim.

Y nada indica que 2018, un año electoral plagado por la incertidumbre, será más apacible.

A media mañana de la última sesión del año este jueves, el índice Ibovespa se situaba en 76.431 puntos, con alza de 0,40% respecto al cierre de la víspera y de 26,90% a lo largo del año.

En 2016, cuando el país estaba sumido en la peor recesión de su historia, el principal parqué latinoamericano creció 38,9% --en su primer año positivo desde 2012-- impulsado por los precios de las commodities en los mercados internacionales.

Este año se sumaron otros factores, como el retorno del crecimiento económico, con un repunte del consumo en los últimos meses, como antesala de un año que será dominado por la política.

Fabricio Stagliano, economista jefe de Walpires Corretora, prevé un 2018 "con mucha volatilidad".

"El año que viene será decisivo: el país está mejorando, lo cual justifica la posibilidad de rentabilidad" en la Bolsa, pero "la agenda política influye más que nunca" en la actitud de los operadores, sintetiza.

- Entre escándalos y dudas -

2017 estuvo sin embargo lleno de sobresaltos: en mayo, las revelaciones que implicaban al presidente Michel Temer en una trama de corrupción con el gigante cárnico JBS derrumbaron al Ibovespa más de 10%, obligando a una suspensión de operaciones durante media hora.

Superada esa crisis, gracias al voto de los diputados que bloquearon el caso, el Ibovespa se puso en septiembre a batir récords históricos, llegando a superar los 78.000 puntos.

La tendencia aflojó luego, entre dudas sobre la capacidad del gobierno de aprobar la reforma de las jubilaciones (el principal de sus ajustes) y por la incertidumbre ante las elecciones presidenciales de octubre, sin ningún candidato claramante promercado entre los favoritos.

Numeross analistas prevén que esas preocupaciones lleven a Standard and Poor's a rebajar esta semana la nota de riesgo soberano de Brasil, actualmente en BB con perspectiva negativa, ante el riesgo de una agravación de los déficits del gigante sudamericano.

Una decisión que el mercado ya absorbió en gran parte, pero que podría complicar un entorno macroeconómico favorable, marcado por una caída consistente de la inflación y de las tasas de interés y una balanza comercial fuertemente excedentaria, con exportaciones récord.

Cinco empresas tuvieron este año una valoración bursátil mayor o cercana al 100%: Usiminas (siderurgia), Estácio (universidades privadas), Localiza (alquiler de vehículos), Rumo (transporte ferroviario) y Bradespar (minería).

Los accionistas de las 'peso pesado' del Ibovespa, que cuenta con unas 60 firmas, tuvieron rendimientos 'moderados' en comparación con esas cifras. La cervecera Ambev y los bancos Itaú y Bradesco debieron contentarse con ganancias de 30% a 40%.

La minera Vale subió casi 65%, 'apenas' la mitad que en 2016 (128,99%).

Petrobras, que se lame aún las heridas del escándalo de las licitaciones trucadas que golpeó a buena parte de la clase política, se encaminaba a cerrar el año con ganancias en torno a 11%, a poco más de 16 reales (4,84 dólares); recupera así el nivel previo a la crisis, después de que su acción preferencial se hundiera a menos de 5 reales a inicios de 2016.

Entre las bajas, JBS, implicada en el escándalo de mayo, tuvo una depreciación de cerca de 17%, al igual que las acciones ordinarias de Eletrobras, que sufrieron el impacto de la demora en la puesta en marcha de su privatización.

- Nuevos altibajos a la vista -

Además de la incertidumbre que conlleva un año electoral, el mercado también observa con recelo la probable alza en 2018 de las tasas de interés en Estados Unidos, que podría drenar capitales hacia el norte.

Muchos analistas consideran de todos modos que los precios de las acciones siguen muy por debajo de su potencial, después de dos años de derrumbes, lo cual siempre es un atractivo para constituir buenas carteras.

André Perfeito, de Gradual Investimentos, se dice "optimista" sobre el año entrante, en función de la tendencia alcista de los mercados mundiales "y por motivos domésticos, como el caso de Petrobras con su nueva administración, muy positiva para los inversores".

Jason Vieira, de Infinity, cree que "la política puede estorbar", pero que "la tendencia [alcista] probablemente continúe". Y afirma que esta última dependerá, en última instancia, de "una recuperación más consistente de la economía".

El gobierno elevó este mes sus expectativas de crecimiento del PIB brasileño a 1,1% este año y a 3% en 2018, después de dos años de contracción (-3,5% tanto en 2015 como en 2016).