Alemania y Turquía sellan el inicio del deshielo de sus relaciones

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Berlín (AFP)

Los jefes de la diplomacia turca y alemana se reúnen este sábado en Alemania con el objetivo de reactivar las relaciones bilaterales tras un año tormentoso.

Mevlüt Cavusoglu se encontrará con Sigmar Gabriel en la ciudad en la que el ministro de Relaciones Exteriores alemán tiene su circunscripción, Goslar, unos 250 kilómetros al oeste de Berlín. Tienen previsto hacer una breve declaración ante la prensa al final de la mañana.

Esta visita forma parte de los esfuerzos de Ankara para salir de su aislamiento, consecuencia de la represión que siguió al golpe de Estado fallido de 2016, y para renovar el diálogo con la Unión Europea (UE), muy degradado.

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, dijo el viernes durante una vista a París que su país está "cansado" de esperar una eventual adhesión a la UE.

La crisis con Alemania ha sido especialmente dura en los últimos meses. Berlín se ha posicionado con vehemencia en contra de la detención en Turquía de varios de sus nacionales, la mayoría de ellos turcoalemanes.

El verano boreal pasado, Berlín lanzó una advertencia a sus turistas sobre los viajes a Turquía, y a sus empresas sobre las inversiones en el país. Asimismo, Alemania congeló las exportaciones de armas hacia Turquía, a pesar de que ésta es un aliado en la OTAN.

- "Nuevo inicio" -

Justo antes de su viaje a Alemania, el ministro turco de Exteriores consideró que a Ankara y Berlín, socios estratégicos debido a la importante diáspora turca en Alemania (de tres millones de personas), les interesa "un nuevo inicio en sus relaciones bilaterales".

"Sería razonable continuar nuestras relaciones en el marco de la amistad y la cooperación", aseguró en una columna publicada en la prensa alemana.

Berlín también intenta relajar tensiones. El encuentro en Goslar es "expresión de los esfuerzos de las dos partes" para mejorar las relaciones, incluso aunque no se le dé solución a "las cuestiones difíciles", dijo el viernes una portavoz del Ministerio de Exteriores, Maria Adebahr.

El Gobierno turco ha enviado varias señales de apaciguamiento a Berlín desde noviembre, como la puesta en libertad condicional o completa de varias personas con pasaporte alemán.

No obstante, siete alemanes, cuatro de ellos con doble nacionalidad, siguen en prisión en Turquía por motivos "políticos", según Berlín.

La suerte del corresponsal en el país del diario alemán Die Welt, Deniz Yücel, detenido desde hace casi un año y contra quien no se emitió aún ninguna acusación, es la principal fuente de discordia entre Berlín y Ankara.

- "Prácticas nazis" -

Ankara acusa con regularidad a Berlín de indulgencia con los separatistas kurdos y los presuntos golpistas.

Erdogan llegó incluso a acusar a la canciller Angela Merkel de "prácticas nazis", después de que Alemania prohibiera a ministros turcos hacer campaña en el país para el referéndum sobre el refuerzo de los poderes del jefe de Estado.

La jefa del Gobierno alemán ha defendido en los últimos meses la suspensión de las negociaciones sobre la adhesión de Turquía a la UE y una reducción de las ayudas financieras a ese país.

La canciller no obtuvo el respaldo de sus socios, a pesar de que el viernes el presidente francés, Emmanuel Macron, se acercó algo a esta posición al proponer a Turquía una "asociación" con la UE, en lugar de una adhesión.

Alemania, al igual que sus vecinos europeos, al final duda si romper por completo los lazos con un socio que es clave. Turquía resulta fundamental para contener los flujos migratorios y para luchar contra el yihadismo.

Según el codirigente de Los Verdes alemanes Cem Özdemir, de origen turco, la reciente recuperación de las relaciones buscada por Ankara está vinculada a otros factores.

Turquía, enfrentada a una inflación galopante, "va mal económicamente y el país necesita urgentemente turistas e inversiones alemanes", consideró en el periódico Berliner Zeitung.