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Medio ambiente y economía dominan la agenda de Emmanuel Macron en China

El presidente francés Emmanuel Macron pronuncia un discurso en el Palacio Daming durante su visita a la ciudad de Xian, en el norte de China, el 8 de enero de 2018.
El presidente francés Emmanuel Macron pronuncia un discurso en el Palacio Daming durante su visita a la ciudad de Xian, en el norte de China, el 8 de enero de 2018. Ludovic Marin, AFP

El presidente francés inició una visita de tres días al “gigante asiático” y apuntó a fortalecer el compromiso de ambos países contra el calentamiento global. Además, instó a trabajar en una “ruta de la seda” moderna entre Europa y China.

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Este 8 de enero, Macron inició su primera visita oficial a China en la ciudad de Xian, la antigua capital china que fue punto de partida para la “ruta de la seda”. En ese lugar, llamó a fortalecer la alianza entre Francia y China para “el futuro del mundo”, especialmente en la defensa del medio ambiente.

En ese sentido, el mandatario galo propuso “relanzar la batalla climática” y “preparar un incremento de nuestros compromisos” contra el calentamiento global, de cara a la próxima cumbre climática COP24 que se realizará en Polonia a finales de 2018.

Asimismo, Macron agregó que el lapso 2018-2019 debe ser un “año franco-chino de transición ecológica” para redireccionar las relaciones en ese campo.

El presidente francés también elogió a China, el país más contaminante del mundo, por comprometerse con el acuerdo de París luego de que el presidente estadounidense Donald Trump notificara que Estados Unidos se retiraría del pacto.

Sobre eso, Macron destacó que “China mantuvo su palabra”, lo que “demuestra su inmenso sentido de la responsabilidad”. Además, prometió que la cooperación “demostrará al mundo que los franceses y los chinos son capaces de hacer que nuestro planeta sea grande y hermoso de nuevo”.

Macron pide que Europa y China trabajen en una “ruta de la seda” moderna

Ante un grupo de académicos, estudiantes y empresarios en el Palacio Daming, la residencia real de la dinastía Tang durante más de 220 años, Macron instó a Europa y China a trabajar en conjunto en un proyecto para construir una “ruta de la seda” moderna, que no sea “unidireccional”.

En concreto, el mandatario galo le hizo un guiño a la iniciativa “Belt and Road” impulsada desde 2013 por el gobierno de Xi Jinping, que prevé conectar Asia, África y Europa por carretera, ferrocarril y mar para reactivar el comercio de la seda.

El proyecto de Beijing supondría una inversión de un billón de dólares para reavivar la antigua vía comercial que supo llevar telas, especias y diversos productos en ambas direcciones. Con este proyecto, China pretende reformar caminos y redes ferroviarias a través del sudeste asiático, Asia Central y Medio Oriente y establecer nuevas rutas marítimas en el Océano Indico y el Mar Rojo, con el objetivo de llegar a Europa y África.

Esta propuesta despertó tanto interés como ansiedad en las distintas partes involucradas, pero algunos gobiernos occidentales temen que la medida busque fortalecer el expansionismo chino. En su llegada a China, Macron avaló la iniciativa, aunque con algunos reparos.

Para el presidente francés, la nueva infraestructura y los proyectos culturales de China también podrían ser de interés para su país y para Europa en general si se realizan con un espíritu de cooperación. “Por definición, estas carreteras solo pueden compartirse. Si son carreteras, no pueden ser de sentido único. Estos caminos no pueden ser los de una nueva hegemonía, que transformaría a aquellos que los cruzan en vasallos”, aclaró.

La hoja de ruta de Macron en China

La primera visita oficial de Macron a Asia marca una nueva etapa para su diplomacia, que hasta ahora se había concentrado en Europa y África. Su llegada a China apunta a lograr una “asociación estratégica” con Beijing en temas clave que, aparte de medio ambiente y economía, incluye la lucha contra el terrorismo.

En su primera parada en Xian, el presidente francés visitó a los famosos guerreros de terracota, así como la centenaria gran pagoda del ganso salvaje, un sitio budista, y a la mezquita de la ciudad.

El ejército de arcilla de 8.000 hombres, creado alrededor del año 250 AC para la tumba del primer emperador chino Qin Shihuang, es un símbolo de la sofisticación artística y militar ancestral en un país que se proclama como una civilización de 5.000 años de antigüedad.

Tras pasar por Xian, el mandatario galo se trasladará a Beijing, junto a una delegación que incluye unos 60 ejecutivos de empresas y representantes de instituciones.

Este 8 de enero por la noche, Macron y su esposa Brigitte se encontrarán con el presidente chino Xi Jinping y su consorte Peng Liyuan. En su mitín, el mandatario galo le regalará a su homólogo chino un caballo de la Guardia Republicana retirado, que se encuentra actualmente en cuarentena.

La visita también estará atravesada por la problemática de los derechos humanos. La organización Human Rights Watch instó a Macron a pedir públicamente mejoras en ese rubro en China durante su reunión con Xi Jinping, pero desde la oficina del presidente francés informaron que ese asunto será abordado en privado.

Human Rights Watch instó a Macron a pedir públicamente mejoras en materia de derechos humanos en China durante su reunión con Xi, pero la oficina del presidente francés dijo que el asunto sería abordado en privado.

Con Reuters y AFP

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