Saltar al contenido principal
Resumen 2017

Rusiagate, la investigación que prosigue en el 2018

Vladímir Putin ha negado, en varias ocasiones, haber influenciado la campaña electoral de Donald Trump.
Vladímir Putin ha negado, en varias ocasiones, haber influenciado la campaña electoral de Donald Trump. Reuters

El caso que ventiló la injerencia de Rusia en la elección de Donald Trump continúa un año más de la mano del fiscal especial Robert Mueller.

ANUNCIOS

Muy temprano en el 2017, los focos de la prensa encendieron sus luces sobre el entramado político del Rusiagate.

El Washington Post fue el primero en dejar en evidencia la falsedad en el testimonio de Michael Flynn -ex asesor de seguridad de los Estados Unidos- que rindió ante el FBI.

Según el artículo del ‘Post’ del 9 de febrero de 2017, Flynn mintió cuando dijo que la llamada que sostuvo con el embajador ruso Sergey Kislyak, el 29 de diciembre de 2016, fue un simple saludo de fin de año.

De acuerdo con nueve fuentes de inteligencia estadounidenses, citadas por el Washington Post, Flynn le sugirió al gobierno ruso un trato dócil en sus relaciones diplomáticas, apenas Trump llegara a la Casa Blanca. El ofrecimiento se habría dado para aligerar la trastocada relación de ambas naciones durante la administración Obama.

Esta información fue confirmada por el mismo Michael Flynn el pasado 1 de diciembre, cuando se declaró culpable de haberle mentido al FBI.

Para Trump, las acusaciones siguen siendo un montaje de los demócratas. “Fue la excusa por perder las elecciones, y nunca debió haber sido así, donde ellos gastaron tantos millones de dólares” afirmó el mandatario al término del 2017.

El escándalo llevó a que los periódicos del mundo plantearan en sus titulares la posibilidad de un posible ‘impeachment’ que llevaría a Trump a ser el primer presidente de los Estados Unidos en ser destituido.

El diario británico The Guardian fue uno de ellos. Sobre esta noticia se preguntó: “¿Es más importante el Rusiagate que el Watergate?”

Salpicados los gigantes de internet

En octubre de 2017, Facebook, Google y Twitter rindieron cuentas ante el congreso de Estados Unidos, por el caso Rusiagate.

A Facebook se le inquirió por los 100 mil dólares en propaganda comprados desde Rusia. Dichas publicaciones en esta red social, de acuerdo con el Senador por el estado de Carolina del Norte, Richard Burr, polarizaron las audiencias en temas como la inmigración, la raza, y el derecho al porte de armas.

Para Brett Bruen, ex asesor de la Casa Blanca durante la administración Obama, los mensajes negativos funcionan mejor en las redes sociales, lo cual fue un punto a favor de Trump en su contienda con Hillary Clinton.

“Los seres humanos tendemos a ser amarillistas y nos gusta ese tipo de contenido y el problema se ha convertido en que nosotros no estamos verificando nada de lo que estamos publicando, sino que sencillamente le damos un re tweet o un compartido en Facebook” añadió el ex director de Twitter en Colombia, Diego Santos, en entrevista para France 24.

A Twitter se le responsabiliza por la capacidad que tiene para establecer consensos de opinión, por medio de un mecanismo llamado ‘bot’.

Santos explica que los ‘bots’ no los genera twitter. “Los bots son unos ‘hackers’. Inclusive usted mismo puede llegar a su casa y a través de su cuenta en Twettdeck empezar a crear múltiples perfiles –cuentas falsas-. Eso es lo que ha pasado en Colombia -con el referendo por la paz-, en Estados Unidos, en el Brexit, en el referendo catalán”.

El antes y el después de las ‘Fake News’

Otro aspecto que se investiga en el caso del Rusiagate es el de las noticias falsas o ‘fake news’.

Para Bricio Segovia, autor de una tesis sobre este fenómeno y su impacto en el presupuesto de los gobiernos, las ‘fake news’ sufrieron un antes y un después durante el período de campaña para las elecciones presidenciales de 2016 en Estados Unidos.

En el caso demócrata, por ejemplo, a Hillary Clinton se la relacionó con sectas satánicas; se dijo que era socia de una pizzería en Washington donde se practicaba la pederastia; incluso se anunció su muerte por una falla cardíaca.

En el caso republicano, de Donald Trump se dijo que estaba siendo extorsionado por Vladímir Putin, por cuenta de un informe confidencial que lo pondría contra las cuerdas.

Para Segovia, este impacto desinformativo “está afectando al dinero de los ciudadanos, al dinero del contribuyente”.

De acuerdo con su tesis, naciones como Estados Unidos, Francia, Alemania y Australia han abierto comitivas especializadas, con presupuestos millonarios para dedicarse a desmantelar las noticias falsas que tanto se difunden en las redes sociales, y cuyo potencial pone en riesgo las diversas elecciones presidenciales.

En cuanto al Rusiagate, el 2018 se prevé como el año para que el fiscal Robert Mueller logre desentramar el escándalo.

Sin embargo, ante el pedido que recientemente le hizo a Donald Trump para interrogarlo, el presidente se refugió en el argumento que “no hubo absolutamente ninguna conspiración”.

La página no ha sido encontrada

La página ya no existe o no existía en absoluto. Verifique la dirección o use los enlaces a continuación para acceder al contenido solicitado.