Sepultan a periodista asesinado en noreste de México con reclamos de justicia

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México (AFP)

El cuerpo del periodista Carlos Domínguez, asesinado el sábado pasado, fue sepultado este miércoles en la localidad de Tecpan de Galeana, en el sureño estado de Guerrero, en medio de reclamos de justicia.

Previamente, en el cercano puerto de Acapulco, su hijo, también llamado Carlos Domínguez, exigió el esclarecimiento del crimen.

"Aquí en la ciudad en la que él pretendía retirarse en unos años, retomo su bandera y voy a exigir justicia para este cobarde y salvaje asesinato porque no se lo merecía", dijo.

"Él amaba el mar, la costa, quería que lo sepultáramos cerca de la playa, sentir la brisa y por eso lo trajimos para acá. Aquí trabajó, su juventud la vivió aquí, aquí se formó como periodista (pero) al final se quedó en Tamaulipas", agregó.

También en Acapulco, unos 30 periodistas exigieron con pancartas en mano al gobierno federal esclarecer el crimen y al gobierno de Tamaulipas, donde fue asesinado Domínguez, aplicar la ley contra quienes resulten responsables.

Domínguez fue asesinado el sábado pasado en la ciudad de Nuevo Laredo, fronteriza con Estados Unidos.

El periodista trabajaba en el periódico local "Diario de Nuevo Laredo" hasta hace un par de meses.

Desde entonces se dedicaba a una columna política que difundía en redes sociales, según el diario Reforma.

El martes, el gobierno de Tamaulipas ofreció una recompensa de hasta dos millones de pesos (unos 106.000 dólares) "para quien o quienes suministren información exacta" que lleve a los responsables del homicidio.

México es considerado uno de los países más peligrosos del mundo para ejercer el periodismo, con más de 200 comunicadores asesinados desde 2000.

La organización Artículo 19 contó a 12 reporteros ultimados en México 2017, mientras que Reporteros Sin Fronteras mantuvo la cifra en 11, pues aún investiga la situación profesional y las circunstancias del asesinato de un reportero en Veracruz.

Tamaulipas es una de las regiones de más afectadas por la violencia del narcotráfico y, junto con el estado de Veracruz, es también uno de los más peligrosos para ejercer el periodismo.