Diplomacia

Embajada de EE.UU. en Jerusalén será realidad antes de 2020, según Mike Pence

El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, en el Parlamento de Israel, en Jerusalén, el 22 de enero de 2018.
El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, en el Parlamento de Israel, en Jerusalén, el 22 de enero de 2018. Ariel Schalit / Pool / Reuters

Según el vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, el traslado de la embajada de su país a Jerusalén se hará “antes del final del año que viene”. Desde que aterrizó a Tel Aviv se han desarrollado manifestaciones en su contra.

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Trump “hizo historia”, dijo este 22 de enero el vicepresidente Mike Pence sobre la decisión del presidente de Estados Unidos de trasladar la embajada de su país de Tel Aviv a Jerusalén, lo que provocó la ira y reacción de los palestinos.

En el Parlamento de Israel, Pence dio más detalles sobre el movimiento de la embajada, que en su momento generó el rechazo de la comunidad internacional. El funcionario dijo que el traslado se hará “antes del final del año que viene”.

Así, la materialización de una de las promesas de campaña de Donald Trump, quien recientemente cumplió un año de mandato, se haría realidad antes del año 2020.

Luego de aterrizar la noche del domingo 21 de enero en Tel Aviv, Israel, el vicepresidente de Estados Unidos se reunió con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. Esto en medio de una visita que ha sido boicoteada por los palestinos a raíz del polémico nombramiento de Jerusalén como capital de Israel por parte del presidente Donald Trump, el 6 de diciembre de 2017.

Pence en Jerusalén: "es un gran honor estar en la capital de Israel"

"Llega un gran amigo del Estado de Israel... un amigo verdadero", dijo Netanyahu acerca del vicepresidente estadounidense horas antes de su llegada, en su reunión con el gabinete de gobierno. Además, afirmó que "no hay sustituto para el liderazgo de Estados Unidos" en lo relativo a la paz y la seguridad en Medio Oriente.

A su llegada a Jerusalén, Pence le dijo a Netanyahu "es un gran honor estar en la capital de Israel". Y a pesar de las crecientes tensiones provocadas por este reconocimiento de Estados Unidos, que ha sido rechazada por la ONU, el vicepresidente estadounidense señaló que tenía esperanzas de estar "en los albores de una nueva era" de nuevas discusiones para alcanzar un acuerdo de paz entre los israelíes y los palestinos.

Pence es percibido como uno los mayores promotores de la declaración estadounidense sobre Jerusalén y del recorte de los fondos a la agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA), que la Casa Blanca hizo efectivo a mediados de enero, lo que provocó aún más malestar entre los palestinos.

Tras la ceremonia de recibimiento con la Guardia de Honor del Ejército, los dos líderes se reunieron en privado. "Deseo conversar con usted, tal y como hemos empezado a hacer, para continuar fortaleciendo la maravillosa alianza entre nosotros, nunca ha sido tan fuerte, y para avanzar en el proceso de paz y seguridad en nuestra región, que es nuestro objetivo común", añadió Netanyahu antes de la reunión.

Funcionarios de EE. UU. Han dicho que un traslado de la embajada desde Tel Aviv podría demorar hasta tres años. Pero ha habido especulaciones de que Pence podría anunciar un acuerdo provisional, como la conversión de uno de los edificios del consulado estadounidense en Jerusalén en una embajada de facto.

Netanyahu dijo que esperaba que al menos un acuerdo interino entre en vigor muy pronto, tal vez dentro de un año. También declaró que tiene previsto conversar con Pence sobre el programa nuclear de Irán y la seguridad y paz en la región.

Boicot de los palestinos por la visita de Pence

Ante el llamado a un boicot por parte de las autoridades palestinas y de algunos miembros del parlamento israelí a causa de la visita de Pence, Netanyahu dijo que le parecía "una desgracia que miembros de la Knésset (Parlamento israelí) pretendan boicotear esta importante visita", en alusión a la decisión de los diputados de la Lista Común, tercera fuerza política, de mayoría árabe, en la cámara israelí, que no asistirán al discurso que ofrecerá Pence en dicho recinto.

Los palestinos quieren que Jerusalén Oriental, incluida la ciudad vieja amurallada con sus lugares sagrados, sea la capital de su propio estado futuro. Israel considera que toda la ciudad es su "capital eterna e indivisible".

De hecho, durante esta gira por Medio Oriente del vicepresidente Pence, el rey Abdalá II de Jordania transmitió a Pence que Jerusalén Este, ocupada por Israel en la Guerra de los Seis Días de 1967 y anexionada en 1980 contra la posición de la comunidad internacional, debe ser la capital de un futuro Estado palestino.

Pence también conversó ayer con el presidente de Egipto, Abdelfatah al Sisi, sobre Jerusalén y la continuidad del apoyo estadounidense a la lucha contra el terrorismo, según informó el ministerio egipcio de Exteriores.

Los palestinos, que ayer quemaron fotografías con el rostro de Pence en la ciudad cisjordania de Belén, convocaron una huelga general como rechazo a la vista que han recibido con malestar.

El presidente palestino, Mahmud Abbas, que insiste en que Washington ya no puede ser un mediador, se encuentra en Bruselas en el Consejo de Exteriores de la Unión Europea (UE), donde buscará que Europa ocupe la posición de liderazgo en el proceso de paz que tenía Washington y que, considera, ha dejado con sus recientes posicionamientos.

Sin embargo, Netanyahu advirtió ayer al presidente palestino de que no hay alternativa a EEUU en un eventual proceso de paz y que su rechazo a reunirse con Washington muestra su falta de disposición. "Quien no esté dispuesto a hablar con los estadounidenses sobre paz, es que no quiere la paz", dijo Netanyahu.

El martes, Pence asistirá al Muro de los Lamentos del judaísmo en Jerusalén y colocará una ofrenda floral en el centro de recordación del Holocausto Yad Vashem en la ciudad.

Con Reuters y EFE

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