Oficialismo asume directiva del Congreso hondureño entre protestas opositoras

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Tegucigalpa (AFP)

El oficialismo asumió este martes la directiva del Congreso de Honduras en una accidentada sesión, mientras opositores protestaban en las calles, a pocos días de que el presidente Juan Orlando Hernández inicie un controvertido segundo mandato consecutivo.

La directiva del parlamento asumió en momentos de profundas divisiones entre la población hondureña, con protestas callejeras convocadas por la oposición ante las denuncias de fraude en la reelección de Hernández, del Partido Nacional (PN, derecha), en los comicios del 26 de noviembre.

Activistas de derechos humanos revelaron que una persona murió la noche del lunes durante una protesta.

Mientras el diputado Mauricio Oliva, cercano al mandatario, era juramentado a la cabeza de una directiva del legislativo conformada únicamente por oficialistas, los diputados de la opositora Alianza de Oposición Contra la Dictadura sacaron pancartas con la leyenda "Fuera JOH (Juan Orlando Hernández)", mientras gritaban "asesinos, asesinos".

Luego de terminada la sesión, algunos diputados de ambos bandos se liaron a empujones en medio de gritos de "cuatro años más" de los oficialistas.

El PN obtuvo 61 diputados, de 128, en las elecciones de noviembre.

- Sin gobernanza -

El excandidato presidencial de la alianza, Salvador Nasralla, fue bloqueado por la policía cuando intentaba llegar a la sede del Congreso con cientos de manifestantes y con el expresidente derrocado en 2009, Manuel Zelaya.

"No va a haber gobernanza en Honduras", advirtió Nasralla al criticar la forma en que se nombró la directiva del Congreso.

Zelaya, por su parte, aseguró que "la lucha será permanente" para hacer respetar la voluntad popular que, a su juicio, fue burlada a través de un fraude en las elecciones para asegurar la reelección de Hernández.

"El pueblo hondureño ha generado un proceso de revolución pacífica que hay que mantener. No perdamos la fe compañeros", demandó el expresidente ante los manifestantes.

Los opositores han llamado a sus simpatizantes a "boicotear" la toma de posesión de Hernández el próximo sábado, siguiendo con las movilizaciones que se mantienen intermitente en algunas zonas del país desde las elecciones.

Organismos de derechos humanos han documentado más de 30 muertos durante las protestas, pero el portavoz de la fiscalía, Yuri Mora, dijo a radio Progreso que el Ministerio Público registra 28 víctimas fatales.

- Más muertos -

El Comité de Familiares de Detenidos y Desaparecidos en Honduras (Cofadeh) reveló en un comunicado que "Ramón Fiallos falleció en un centro médico de San Juan Pueblo, tras ser herido en una protesta pacífica en Arizona", la noche del lunes en el departamento caribeño de Atlántida.

Fiallos era integrante del Movimiento Amplio por la Democracia y la Justicia, y otros integrantes de ese grupo "permanecen en refugio" por la militarización de la zona, según el Cofadeh.

El sábado murió una persona identificada como Anselmo Villarreal durante una manifestación en el departamento nororiental de Colón a manos de militares.

"Si no quieren reconocer mi triunfo organicemos nuevas elecciones, les pego otra petateada (derrota)", afirmó Nasralla en la manifestación.

El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, propuso nuevas elecciones tras reconocer que una misión de observadores de ese organismo concluyó que "no tenía certeza sobre los resultados" ofrecidos por la autoridades electorales, que declararon ganador a Hernández por estrecho margen.

Sin embargo, la Secretaría General de la OEA cambió de posición el lunes cuando emitió una declaración manifestando su "firme intención de trabajar en el futuro con las autoridades electas de Honduras".

La alianza reaccionó a esa declaración convocando a nuevas protestas con bloqueos de vías, con el cometido de mantenerlas hasta el próximo sábado, cuando Hernández tiene programada la ceremonia de inicio de su segundo mandato.

Hernández celebrará la ceremonia en Tegucigalpa, una ciudad sitiada por contingentes policiales y militares para neutralizar las movilizaciones de los opositores y se temen enfrentamientos con uso de bombas lacrimógenas por parte de las fuerzas del orden.