Saltar al contenido principal

Bregovic: tres cartas de amor a un Sarajevo soñado

Anuncios

Belgrado (AFP)

Sarajevo "no es solo el nombre de una ciudad", afirma el compositor Goran Bregovic. Es un lugar donde la convivencia estalla cuando tu "buen vecino" de repente "te dispara porque eres de otra religión".

A esta frágil concordia en su ciudad natal, Bregovic, de 67 años, consagra su último álbum, "Tres cartas de Sarajevo", que presentará en unos 130 escenarios en 2018, junto a su Orquesta gitana de Bodas y Funerales.

En su casa-estudio de Belgrado, donde recibe a la AFP, Bregovic cuenta la historia de un viejo judío que cada día, desde hace 60 años, visita el Muro de las Lamentaciones en Jerusalén y reza por "poner fin a esta guerra entre religiones". "Tengo la impresión de hablar con la pared", se lamenta el hombre.

"Dios no previó enseñarnos a convivir", dice Bregovic. "Es algo que debemos aprender nosotros mismos".

Entre composiciones confiadas a los israelíes Asaf Avidan y Riff Cohen, al argelino Rachid Taha y a la española Bebe, tres canciones para violín evocan esta coexistencia soñada. El instrumento es una metáfora: "El violín se toca de tres formas principalmente: cristiana clásica como en la música clásica, 'klezmer' como lo tocan los judíos y oriental, como los musulmanes".

- Trabajo de Sísifo -

En un vídeo de 1991, Bregovic describía el eco combinado de "mezquitas, iglesias y catedrales" que resuena al mediodía en Sarajevo, donde el Holocausto ya erradicó prácticamente a los descendientes de los judíos sefardíes que huyeron de España. Esta mezcla "sería una pena que cese un día", afirmaba el músico, en su momento de ascensión planetaria.

"Es un vídeo que hice un año antes de la guerra", cuenta Bregovic. "Repito lo mismo en las Cartas de Sarajevo". "Es un trabajo de Sísifo. Pero creo que incluso el trabajo de Sísifo tiene sentido. Empujamos la piedra... al final quizás lo logremos".

Este Sarajevo de concordia es hoy en día un mito cantado por los occidentales, perseguido por algunos soñadores. Los serbios abandonaron la ciudad por suburbios sin alma al este, muchos croatas nunca volvieron. Bosnia es un país donde cada vez son menos numerosos quienes en los censos se consideran como los "otros", rechazando definirse por su religión: croatas (católicos), serbios (ortodoxos) o bosnios (musulmanes).

- "Un patriotismo normal" -

La religión es una excusa "cómoda", dice Bregovic, "la única barrera para que el pobre no degüelle al rico". Los Balcanes son "un lugar triste". "Es difícil comprender que no aprendemos nada de la historia, que repetimos la misma guerra cada 50 años. Mi abuelo era soldado, mi padre era soldado. Yo afortunadamente me encontraba en París al principio de la guerra".

Cuando la ex-Yugoslavia se desintegró con una serie de conflictos sangrientos, Bregovic, al contrario que muchos artistas, rechazó elegir un bando. "Mi padre era croata católico, mi madre es ortodoxa serbia, mi mujer, musulmana..." "¿Contra quién se habría tenido que disparar? ¿Contra la familia de mi mujer? ¿De mi padre? ¿O de mi madre?".

"No estaba en posición de odiar a nadie. Estaba triste por todos los demás".

"Tuve la suerte de partir", dijo en su día Bregovic. Asume este elogio del exilio, aludiendo a una carta del gigante de la literatura de los Balcanes, Ivo Andric, que se ofuscaba del hecho de que se tache de cobardes a quienes se marchan. "Si quiere cumplir con su deber humano, debe partir. Porque aquí, hay pocas posibilidades de realizarse como ser humano", dice Bregovic, que, cuando no está de gira, vive entre París, Sarajevo y Belgrado.

Clama su amor por los Balcanes, un amor "difícil", pero está "contento de que (sus) hijas sean francesas", y vivan en un "país normal", donde reina un "patriotismo normal", "donde no hay que ir siempre a la guerra, hacer sacrificios enormes". En los Balcanes, "ser patriota es demasiado exigente, no solo necesitan soldados".

El segundo opus de "Tres cartas de Sarajevo", composiciones para orquesta sinfónica, saldrá a fines de 2018. Su gira no prevé por ahora ningún recital en Sarajevo.

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.