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Las delegaciones llegan a Sochi para negociaciones de paz sobre Siria

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Sochi (Rusia) (AFP)

Las delegaciones llegaban este lunes a la estación balnearia rusa de Sochi, la víspera de una reunión de paz sobre Siria con ambiciones claramente reducidas por la ausencia de los principales opositores al régimen de Bashar al Asad.

En el aeropuerto de Sochi, donde según las agencias rusas aterrizó el emisario de la ONU Staffan de Mistura este lunes por la mañana, se desplegaron carteles gigantes en los que se deseaba "paz al pueblo sirio".

Pero el Comité de Negociaciones Sirias (CNS), que representa a los principales grupos de la oposición, y los kurdos rechazaron participar, por lo que se fue al traste la esperanza de obtener un avance concreto en Sochi.

Este nuevo episodio en las negociaciones parece confirmar, unos días después del fracaso de las negociaciones de Viena impulsadas por la ONU, la imposibilidad de alcanzar una solución política a este conflicto que dejó más de 340.000 muertos desde 2011.

Rusia, padrino de esta reunión junto a Irán y Turquía, anunció haber invitado a más de 1.600 personas, pero sólo se espera la llegada a Sochi de unas 350.

Moscú, aliado político y militar de Bashar al Asad, organiza el congreso del diálogo nacional sirio que apunta a reunir a los representantes del gobierno y de los rebeldes sirios para definir una nueva Constitución para el país, lo que también se discutió el jueves y viernes en Viena.

Tras el fracaso en Viena, Nasr Hariri, jefe de negociadores del CNS, anunció que ninguno de sus emisarios iría a Sochi.

"El régimen apuesta por una solución militar, no muestra voluntad de iniciar una negociación política seria", denunció.

El domingo, los kurdos anunciaron que no participarían en la reunión "debido a la situación en Afrin", enclave kurdo del norte de siria donde Turquía lanzó una ofensiva hace una semana.

Más de unos treinta grupos rebeldes sirios también declinaron la invitación rusa.

Estos rechazos son el "testimonio" de que "es poco probable" que haya avances inmediatos sobre una solución política en Siria, reconoció el lunes el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov.

- 'Contribución' para Ginebra -

La diplomacia rusa, que impulsó el ciclo de negociaciones de Astaná, ya había intentado organizar en noviembre negociaciones entre el régimen y los rebeldes sirios en Sochi, pero el proyecto fue calificado como "broma de mal gusto" por la oposición siria.

Las potencias occidentales se mostraron escépticas sobre esta nueva iniciativa de Rusia y temen que debilite las discusiones impulsadas por la ONU en Ginebra y que apunte a obtener un acuerdo de paz ventajoso para el régimen de Damasco.

El secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, envió no obstante a Staffan de Mistura, afirmando que Moscú le aseguró que el congreso de Sochi "será aportado como contribución" a las negociaciones de Ginebra.

El canciller ruso, Serguei Lavrov, participará en representación de Moscú.

Rusia se convirtió en uno de los actores inevitables del conflicto en Siria desde que lanzó en septiembre de 2015 una campaña militar en respaldo a Bashar al Asad.

Ayudó al régimen a retomar la gran mayoría de los territorios conquistados por la organización yihadista Estado Islámico (EI) y a debilitar a los grupos rebeldes.

En diciembre el presidente ruso, Vladimir Putin, estimó "brillantemente cumplida" la misión de las tropas rusas desplegadas en Siria y ordenó su retirada parcial.

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