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América Latina

México: la larga marcha de Marichuy, representante del consejo indígena para las elecciones presidenciales

© EFE | La aspirante a la Presidencia de la República, María de Jesús Patricio (c), habla hoy, miércoles 24 de enero de 2018, durante un acto realizado en Ciudad de México (México).

Última modificación : 31/01/2018

El 1 de julio de 2018, María de Jesús Patricio Martínez, mejor conocida como Marichuy, podría ser la primera mujer indígena en presentarse como candidata a una elección presidencial en México.

El camino es todavía largo para Marichuy, la vocera del Congreso Nacional Indígena (CNI) y a medida que el tiempo corre, las apuestas se han volcado en su contra, al punto en que parece posible que no llegue a juntar las firmas necesarias para hacerse presente en la boleta electoral.

A menos de un mes de que se acabe el plazo para su postulación, Marichuy apenas ha logrado juntar el 10% de las firmas requeridas por el Instituto Nacional Electoral (INE).

Cuando el CNI anunció en octubre pasado que iba a presentar una mujer indígena a la máxima contienda política, diferentes voces se hicieron escuchar en el país. A la derecha del espectro político, las mofas de los dirigentes de los partidos tradicionales, como el panista Francisco Garate, quien aseguró que se trataba de “una ocurrencia y un disparate” y las burlas que se extendieron en redes sociales sobre el aspecto de Marichuy evidenciaron el desprecio que todavía existe en una parte del país hacia la representante de los sectores más vulnerables de la población.

Mientras que del lado izquierdo, pronto se escuchó el sonsonete que acusa a los grupos indígenas de fracturar el voto de la oposición, el mismo que existe desde que irrumpió el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en el escenario mediático, en 1994.

Pero ninguno de estos escollos ha logrado desanimar a la candidata que, el 18 de octubre, durante una gira en las comunidades zapatistas de la región de Chiapas declaró: “ya es hora de conquistar nuestros derechos, de prepararnos, levantarnos y demostrar que como mujeres indígenas somos capaces de construir un mundo nuevo y mejor”. Los obstáculos que por el momento impiden el avance de Marichuy son de otro tipo.

De hecho, aunque el CNI ha aclarado que no formará alianzas con partidos políticos, el encuentro entre la representante indígena y el candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador podría ser menos violento ahora que en otras ocasiones, de acuerdo con el sociólogo John M. Ackerman.

Las trabas que tiene Marichuy hacia la Presidencia de México

“Lo que ha hecho Marichuy es consistente con lo que ha dicho y también el CNI: que no está buscando ganar las elecciones. Aprovechan el momento para posicionar la agenda de los pueblos indígenas. La coyuntura ha cambiado en repudiar la vía electoral (…) ahora el país está en una crisis tan grave que la gente se da cuenta de que hay muchas vías de lucha”.

María de Jesús Patricio quiere ser la candidata de la visibilización de las luchas indígenas, de la integración de las mujeres y del anti capitalismo, además de la defensa de la madre tierra, según admite Juan Bobadilla Macario, Concejal del Consejo Indígena de Gobierno, un órgano derivado del CNI. Pero se ha enfrentado con dos grandes trabas hasta el momento.

La primera es la de convencer a sus compatriotas del bien fundado de su propuesta, cuando durante mucho tiempo, el EZLN pregonó su rechazo de la política y del sistema tal y como se encuentra establecido.

Según el investigador y escritor Luciano Concheiro, esta aparente contradicción se encuentra resuelta en la frase de Carlos González, integrante del CNI quien hace poco dijo que “las elecciones son por excelencia la fiesta de los de arriba. El espacio y la forma como los finqueros de este mundo construyen y reconstruyen el espacio político que ocupan para poder seguir acumulando ganancias y poder hasta el infinito. Queremos colarnos en esa fiesta y queremos echárselas a perder”.  

Para poder superar este primer obstáculo, Marichuy decidió emprendió una caravana que para en diferentes comunidades indígenas del país y que fue atacada por hombres armados el 21 de enero en la región de Michoacán.

El segundo obstáculo en su camino es la logística electoral que permite reunir los votos necesarios a su postulación a la presidencia de la República. Si en la capital del país y en las grandes ciudades, la creación de una aplicación para realizar inscripciones en línea se presentó como un gran avance en el acceso a los derechos cívicos de los ciudadanos, la cuestión es más compleja en zonas alejadas de las sierras chiapanecas, oaxaqueñas o jaliscienses, de donde es originaria María Teresa y en donde el acceso a internet es todavía muy limitado.

Sin contar que a diferencia de otros candidatos independientes como la esposa del ex presidente Felipe Calderón, Margarita Zavala, o el gobernador de Nuevo León, Jaime González, Marichuy ha rechazado el dinero ofrecido por el INE a los contendientes y ha llevado su campaña con medios propios.

Así que con el tiempo en contra, María Teresa tendrá que encontrar la manera de superar los obstáculos tendidos a los candidatos independientes para poder postularse a un cargo en el que sabe que tiene pocas oportunidades de ser elegida. Pero quizá el meollo del asunto no se encuentre allí para la representante del Consejo Nacional Indígena.

“La propuesta surge desde el congreso nacional indígena y es una propuesta a raíz de los ataques que hay a las comunidades, lo que se busca es que toda la gente voltee a ver las problemáticas de las comunidades indígenas. Nosotros decimos que el pueblo debe de mandar y el gobierno debe obedecer, pero también decimos por lo general que nuestra lucha no es por el poder, nuestra lucha es por la vida”, resume Juan Bobadilla.

Primera modificación : 31/01/2018

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