Nacionalistas de Córcega se movilizan para forzar al Estado francés a negociar

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Ajaccio (Francia) (AFP)

Nacionalistas corsos buscan este sábado exhibir su fuerza en una manifestación organizada en Ajaccio, para presionar al presidente francés, Emmanuel Macron, a "abrir el diálogo" sobre sus reivindicaciones autonomistas, tres días antes de que el jefe de Estado visite la isla.

Tras el eslogan "Demucrazia è rispettu pè u populu Corsu" ("Democracia y respeto para el pueblo corso"), esta manifestación -apoyada por un colectivo de sindicatos, asociaciones cívicas y diversos movimientos nacionalistas- pretende "convencer al presidente, a través de una movilización popular y pacífica, de que inicie el diálogo", dijo a la AFP el presidente autonomista del Consejo Ejecutivo de la isla, Gilles Simeoni.

Para el autonomista, esta manifestación es una respuesta a la "rotunda negativa" de gobierno central "a tratar la mayoría de los asuntos" planteados la semana pasado en París, junto a su aliado el independentista Jean-Guy Talamoni, al primer ministro francés, Edouard Philippe.

Los líderes nacionalistas corsos -que obtuvieron en diciembre pasado una gran victoria en los comicios legislativos locales- tienen como objetivo a corto plazo una mayor autonomía, en vez de la independencia, sobre todo porque la isla depende del gasto estatal.

Quieren avanzar en sus tres principales reivindicaciones: amnistía para los "prisioneros políticos", cooficialidad de la lengua corsa y un estatuto especial de residente para combatir la especulación inmobiliaria.

Se trata de tener "la devolución de un verdadero poder legislativo y fiscal, reconocido tanto por el Estado (francés) como por la Unión Europea", explican.

Estos temas son extremadamente delicados en Córcega, que durante décadas estuvo sumida en la violencia con más de 4.500 atentados reivindicados por los militantes del Frente de Liberación Nacional de Córcega (FLNC). Su decisión, en 2014, de entregar las armas devolvió la calma a la isla.

La opinión pública en esta isla de 330.000 habitantes, que vive del turismo y depende en gran parte de los subsidios del Estado, está en su mayoría en contra de la independencia

Para Talamoni, a quien algunos llaman "el Puigdemont corso" (en referencia al cesado presidente catalán Carles Puigdemont), la idea independentista sigue siendo minoritaria", pero no descarta que el tema regrese sobre la mesa en unos "10 a 15 años", sólo si los corsos lo desean.

- Nueva fase política -

Pese a la decepción de los nacionalistas corsos con la reunión en París de la semana pasada, el entorno del primer ministro francés habló de un "diálogo constructivo" que permitirá entrar en "una nueva fase política".

A la manifestación de este sábado en Ajaccio debería acudir un exjefe del FLNC, Charles Pieri, lo que puede incomodar a autonomistas moderados como Simeoni.

Pieri, figura de la violencia clandestina "encarna la mística de la capucha", recuerda a la AFP el politólogo Xavier Crettiez. En una reciente entrevista a la prensa, Pieri expresó el deseo de "recuperar un cargo de responsable en el ejecutivo" de Corsica Libera, el partido independentista de Talamoni.

El exdirigente del FLNC podría ser visto como una "sombra tutelar" de Simeoni y Talamoni, "y ser utilizada por Paris" como excusa "para distanciarse de algunas de las reivindicaciones nacionalistas", según Crettiez.

Simeoni rechazó esa idea al declarar a la AFP: "No hay ninguna sombra tutelar sobre mi cabeza".

Córcega, una isla con un gran número de personas de la tercera edad, representa apenas 0,4% del PIB de Francia y sus tasas de desempleo y de pobreza son superiores a la media nacional.