El editor sueco detenido en China "confiesa" y acusa a Suecia

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Pekín (AFP)

El editor-librero sueco de origen chino Gui Minhai reapareció tres semanas después de su arresto por la policía china, confesó haberse comportado mal y acusó a su país de adopción, Suecia, de haberlo manipulado como "un peón en el ajedrez".

Se ignora si estas declaraciones filmadas son sinceras o fueron pronunciadas bajo coerción. Pero en el vídeo se le ve rodeado de dos policías y un amigo cercano del editor declaró que "no hay que creer" sus palabras.

Gui, de 53 años, que comercializaba en Hong Kong obras que ridiculizaban al régimen comunista, fue detenido por unos policías de civil el 20 de enero en un tren chino que lo conducía a Pekín, donde tenía cita con un médico sueco, pues temía haber contraído la enfermedad de Charcot.

El editor estaba acompañado por dos diplomáticos suecos.

Suecia denunció el lunes su secuestro "brutal" en China y exigió su liberación inmediata, petición que también hicieron la Unión Europea y Estados Unidos.

El gobierno chino confirmó el 7 de febrero que el librero sueco estaba detenido.

En el vídeo, Gui acusó a Suecia de librarse al "sensacionalismo" en el caso de su detención. Ese vídeo emana de una "entrevista" organizada el viernes por las autoridades chinas con medios cuidadosamente seleccionados del país, según explicaron estos.

Gui añade en el vídeo que ha sufrido presiones de Suecia para abandonar China, pese a la prohibición que pesa sobre él de abandonar el territorio por asuntos jurídicos pendientes. "Quizá me he convertido en el peón de Suecia en un juego de ajedrez. He violado la ley instigado" por los suecos, agrega.

Uno de sus amigos, el poeta disidente Bei Ling, declaró que "no hay ninguna duda" de que el editor quería recibir atención médica en el extranjero y que "no se puede creer las palabras de una persona que está oprimida como un prisionero".

En 2015, Gui desapareció durante sus vacaciones en Tailandia, antes de reaparecer en un centro de detención chino. En febrero de 2016, salió llorando en la televisión china y confesó su implicación en un accidente de tráfico en estado de ebriedad años antes.

Las autoridades chinas anunciaron su liberación en octubre de 2017, pero su hija aseguró a la radio sueca que, desde que salió de la cárcel, su padre fue instalado en un apartamento de la policía bajo vigilancia en la ciudad portuaria de Ningbo (este).