Grupos armados, potencial amenaza para elecciones en Colombia (ombudsman)

Anuncios

Bogotá (AFP)

La Defensoría del Pueblo advirtió este jueves sobre posibles acciones "violentas" de disidentes de las FARC, rebeldes del ELN y narcotraficantes que pueden afectar las elecciones legislativas de marzo y presidenciales de mayo en Colombia.

Aunque el gobierno selló la paz con las FARC, la que fuera la mayor guerrilla del continente, ahora convertida en partido, siguen activos varios grupos que podrían echar al traste la posibilidad de tener el primer proceso electoral en absoluta paz en décadas.

El defensor del pueblo (ombudsman), Carlos Negret, alertó que 87 de los 1.122 municipios en Colombia se encuentran en "riesgo extremo" de cara a los comicios.

Si bien a la fecha "ningún grupo armado ha dicho que va a atacar" durante la campaña, su sola presencia o acciones podrían alterar la época preelectoral en esos territorios, agregó el funcionario.

A raíz de ello, lanzó una "alerta temprana" para que las autoridades tomen medidas que mitiguen el riesgo.

Negret mencionó como potenciales amenazas al Ejército de Liberación Nacional (ELN), disidentes de las FARC que se apartaron del proceso de paz con la otrora guerrilla, y al Clan del Golfo, la mayor banda narcotraficante del país, surgida tras la desmovilización de paramilitares de ultraderecha.

Los disidentes "han atacado al partido FARC por el solo hecho de que se acogieron al proceso de paz, y eso nos preocupa", aseguró Negret en una rueda de prensa.

Además de esas organizaciones, todavía operan grupúsculos de origen guerrillero inmersos en el narcotráfico.

El defensor del pueblo remarcó que el ELN "podría iniciar acciones violentas" en departamentos como Arauca (noreste), Chocó (noroeste) y Santander (noreste), en medio de la crisis que enfrenta el proceso de paz con esa organización alzada en armas en 1964.

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, quien dejará el poder en agosto tras dos mandatos de cuatro años, congeló los diálogos que se llevan a cabo en Quito, tras una serie de ataques que lanzó el ELN al término de una tregua de 101 días el 10 de enero.

Desde entonces el enfrentamiento entre las partes se ha recrudecido.

Santos busca alcanzar un acuerdo con el ELN similar al suscrito en noviembre de 2016 con las entonces Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Los colombianos acudirán a las urnas el 11 de marzo para renovar el Congreso bicameral, y el 27 de mayo para elegir al sucesor de Santos, a quien la ley le impide buscar un nuevo mandato.

En caso de que ningún aspirante obtenga más del 50% de los votos, habrá segunda vuelta en junio.

Estas serán las primeras elecciones en las que participará el partido surgido del acuerdo con las FARC.

El pacto garantiza a los exguerrilleros diez escaños en el Congreso durante los próximos ocho años, aunque aun así deberán presentarse a comicios. El nuevo partido suspendió su campaña el viernes último, aduciendo falta de garantías de seguridad.