Rendez-vous

Repetición


LOS ÚLTIMOS PROGRAMAS

MEDIO AMBIENTE

Una cumbre ambiental de gobiernos locales para buscar soluciones globales

Saber más

ECONOMIA

Lucha contra la pobreza extrema muestra un lento avance

Saber más

EN FOCO

En la frontera entre Venezuela y Colombia, el éxodo a cualquier precio

Saber más

BOLETO DE VUELTA

San Martín: un año después del devastador huracán Irma

Saber más

EN FOCO

En la frontera entre Venezuela y Colombia, el éxodo a cualquier precio

Saber más

Deportes

El mexicano que cruzó último la meta pero celebró como primero en Pyeongchang

© Murad Sezer / Reuters | El esquiador mexicano Germán Madrazo cruza último la línea de meta elevando los brazos y ondeando la bandera de su país en la prueba de 15 kilómetros libres de esquí de fondo.

Texto por Leonardo Niño

Última modificación : 17/02/2018

La jornada del viernes en los Juegos Olímpicos de Pyeongchang 2018 estuvo marcada por la celebración del esquiador mexicano Germán Madraz que, pese a cruzar último la meta en una prueba de esquí de fondo, celebró como primero.

Los grandes eventos deportivos siempre tienen notas curiosas y los Juegos Olímpicos de Pyeongchang 2018 no han sido la excepción. En un hecho inédito, el mexicano Germán Madrazo, uno de los cuatro representantes de este país, que aprendió a esquiar hace solo un año, cruzó último la meta en la prueba de 15 kilómetros libres en esquí de fondo pero celebró su hazaña de culminar la competición.

Madrazo finalizó la prueba con un tiempo de 59 minutos, 45 segundos y 4 centésimas, a 25 minutos y 51 segundos del ganador del oro, el suizo Dario Cologna. Exhausto por el esfuerzo, el mexicano tomó la bandera mexicana, recibió los aplausos de los asistentes y cruzó con una amplia sonrisa como si hubiera ganado la competencia.

Allí lo estaban esperando otros tres competidores y amigos: el marroquí Samir Azzimani, el tongano Pita Taufatofua y el colombiano Sebastián Uprimny, que también finalizaron en los últimos lugares y no tenían mayores aspiraciones. Todos ellos recibieron a Madrazo como un héroe y lo levantaron en hombros.

Sin duda, esta escena quedará marcada como una de las más emotivas de los JJ. OO. de Pyeongchang, por tratarse de una muestra fehaciente del espíritu olímpico.

“Empujamos hasta llegar al final y, cuando llegamos, la vida me tenía reservada esta sorpresa con la bandera y los amigos que me cargaron”, expresó el mexicano.

“Terminó siendo uno de los momentos más gratos de mi vida, con unas fotos que más allá del tiempo que hice y del desempeño, pasarán a la historia. Fue un día maravilloso. Dios quiso que así fuera para enriquecer ese mensaje de ‘sí se puede”, concluyó emocionado el veterano esquiador.

Primera modificación : 17/02/2018

COMENTARIOS