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Gobierno de Theresa May quiere extender periodo de transición tras el Brexit

Liberales británicos respaldan una campaña para que el Reino Unido de marcha atrás y se quede en la Unión Europea.
Liberales británicos respaldan una campaña para que el Reino Unido de marcha atrás y se quede en la Unión Europea. Peter Nicholls / Reuters

Londres plantea que el plazo, durante el cual el Reino Unido seguiría haciendo parte del mercado único, se extienda durante 24 meses y no 21, como lo plantea la Unión Europea.

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El gobierno británico quiere extender el periodo de transición después de su salida oficial de la Unión Europea el 29 de marzo del 2019. Sin embargo, no da una fecha alternativa a la del 31 de diciembre del 2020, planteada por la Unión Europea. Durante este periodo, Reino Unido seguiría gozando de los beneficios del mercado único y la unión aduanera pero sin voz para tomar decisiones dentro del bloque y contribuyendo al presupuesto europeo.

La primera ministra del Reino Unido, Theresa May, ya había planteado en intervenciones pasadas que esta fecha debía tener una duración de unos dos años. En el documento oficial divulgado el miércoles 21 de febrero, se sugiere que esta etapa "debería estar determinada sencillamente por el tiempo que requerirá preparar e implementar los nuevos procesos y sistemas que apuntalarán la futura relación".

Esta postura está alineada con las peticiones de los empresarios británicos, quienes temen ver interrumpido el flujo comercial con el bloque comunitario antes de definir la futura relación entre las partes. Ante un escenario indefinido, los empresarios han advertido que tendrían que activar planes de contingencia para que sus negocios no se vean afectados.

Sin embargo, la propuesta parece tener más detractores que defensores. Empezando por la Unión Europea, que defiende la idea de que este periodo se limite a 21 meses. La razón por la que Bruselas quiere que la transición concluya el 31 de diciembre de 2020 es que en esa fecha se cierra el periodo presupuestario de siete años que comenzó en el 2014. De esa manera, la Unión Europea comenzaría el siguiente periodo sin contar con los aportes británicos.

La idea tampoco cayó bien entre el sector más pro-Brexit del partido de Theresa May. Más de 60 diputados conservadores enviaron una carta a la primera ministra en la que critican un periodo de transición más amplio, pues consideran que el Reino Unido estará sometido a las reglas del bloque sin ningún poder de decisión. Los euroescépticos consideran que el Reino Unido debe prepararse para salir de la Unión Europea, aunque pierda los beneficios del mercado único.

El laborista Jeremy Corbyn, líder de la oposición, también criticó la posición oficial. "Este gobierno no va en dirección hacia el Brexit, va en dirección hacia ninguna parte", aseguró Corbyn, quien añadió que, hasta ahora, May solo ha ofrecido "palabrería y retórica vacía".

Los liberales se montaron en el bus contra el Brexit

Por su parte, los diputados del Partido Liberal Demócrata respaldaron una campaña que busca convencer a los británicos de que el Reino Unido debe permanecer en la Unión Europea.

Según información de EFE, la campaña se financia con microdonaciones y utiliza un bus que muestra un eslogan según el cual la salida de la UE le costará al Reino Unido 2.000 millones de libras (2.780 millones de dólares). En este vehículo se puede leer el mensaje: “Brexit: ¿vale la pena?”

El ministro de Exteriores, Boris Johnson, ya había utilizado una estrategia similar para promocionar el Brexit antes del referendo celebrado en junio del 2016. Ese bus llevaba un anuncio sobre los 350 millones de libras adicionales con las que contaría el Reino Unido para invertir en salud, si estaba por fuera de la Unión Europea.

Con EFE

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