En Guidonia, votan al Movimiento 5 Estrellas "un poco por defecto"

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Guidonia Montecelio (Italia) (AFP)

"No puede ser peor" que en el pasado, piensan en Guidonia, una localidad cercana a Roma, donde como en otros lugares el alcalde del partido antisistema Movimiento 5 Estrellas (M5E) llegó al poder por el rechazo a una clase política desacreditada.

La formación anticasta se puso a prueba en Guidonia, donde gobierna la alcaldía desde hace un año.

"Cada vez que hablamos del pasado, nos decimos que nada puede ser peor que eso", asegura a la AFP Rita, la dueña de la pescadería del centro histórico.

La tercera ciudad más importante de la región del Lazio después de Roma y Latina, de 90.000 habitantes, eligió el año pasado a un extranjero como burgomaestre, el francés Michel Barbet, representante del M5E.

"No estaría aquí si la ciudad hubiera sido bien administrada", reconoce Barbet.

"Lo mismo ocurrió con Virginia Raggi, la alcaldesa de Roma y ocurre hoy con Luigi Di Maio, candidato a primer ministro. Si Italia hubiera sido mejor gobernada nosotros no existiríamos", explica el francés, de 59 años, nacido en Arles y residente en Italia desde hace casi 40 años.

"El extranjero", como suele ser llamado, se hizo en junio del 2017 con la alcaldía de Guidonia, que estaba hasta ese momento bajo el control de la prefectura debido a los escándalos por corrupción protagonizados por la administración saliente de centro-derecha.

La corrupción de funcionarios públicos, los sobornos para obtener licitaciones, la mala gestión causaron la caída del alcalde anterior y su equipo de gobierno.

- 'Una pequeña Roma' -

"Nos consideramos una Roma pequeña, porque tenemos los mismos problemas de legalidad de la capital y sufrimos las mismos consecuencias", asegura Barbet, quien mantiene su acento francés.

La llegada de Virginia Raggi en junio de 2016 a la alcaldía de Roma fue precedida también por el escándalo generado por la bautizada "mafia capital", una red formada por concejales y empresarios de todas las tendencias para repartirse el dinero destinado a la Ciudad Eterna.

Inexpertos en política, los representantes del M5E, que defienden una gestión honesta y trasparente, están convencidos de que pueden llegar al poder y de mantener sus propios valores.

Nacido en 2009 contra el sistema político tradicional y la vieja clase dirigente, desgastada por los escándalos de corrrupción, el movimiento que surgió en internet y que proponía una relación directa entre ciudadanía y Estado, se ha convertido en menos de diez años en el primer partido de Italia.

Según los últimos sondeos, cuenta con cerca del 28% de la intención de voto para las elecciones legislativas de marzo.

Debido a que el nuevo sistema electoral favorece a las coaliciones, lo que obligaría al M5E a aliarse con otras fuerzas para acceder al poder, los llamados "grillini" han suavizado su discurso en los últimos meses sobre temas claves como la permanencia en la Unión Europea (UE) y la política migratoria.

Los llamados "grillini" por el nombre de su fundador, el cómico Bepe Grillo, esperan arrasar en los próximos comicios con una serie de candidatos "súper competentes".

La formación, que tildan de corte populista, obtuvo un verdadero éxito electoral al alcanzar el 25% de los votos en las elecciones legislativas de 2013 y se hizo con unas treinta alcaldías, entre ellas la de Roma y Turín (norte).

Formada sobre todo por jóvenes y novatos, ha sido muy criticada por su inexperiencia y hasta por incompetencia.

- Luchar contra el pulpo -

"Sí, fuimos elegidos por defecto, ganamos porque eramos lo menos malo y por la fuerte abstención, por la decepción que ronda", reconoce Barbet, quien ganó con 600 votos más con respecto al candidato de centro-izquierda en medio de una abstención de más del 50%.

"Espero que den batalle por nuestros hijos y no por sus propias carreras", confiesa Silvia, una madre de 40 años.

"Sus ideas sobre la forma de hacer política y sobre la defensa del medio ambiente son las mías", asegura por su parte Angelo Stazin, de 69 años, exoficial de la Fuerza Aérea, por años militante del Partido Democrático, de izquierda.

Para Barbet ha sido un reto asumir un cargo tan pesado.

"Muchas personas no creen más en los políticos. Nosotros estudiamos, trabajamos, hablamos con los ciudadanos y al final obtenemos resultados", sostiene el alcalde que intenta aprobar el presupuesto para la endeudada Guidonia.

"Todo es muy lento, es difícil luchar contra un pulpo que se afianza a la roca y no quiere soltarla", explica.