La chilena Joffroy, entre el recuerdo de Sochi-2014 y las lesiones

Anuncios

Pyeongchang (Corea del Sur) (AFP)

La chilena Stephanie Joffroy estuvo cerca de hacer historia en Sochi-2014. Hace cuatro años, tuvo una caída en cuartos de final de skicross, en esquí acrobático, cuando se encontraba en segunda posición, un puesto que le habría catapultado al mejor resultado de la historia del evento para un latinoamericano.

Si Joffroy hubiera mantenido esa posición, habría accedido a semifinales, donde competían las ocho mejores.

El mejor resultado de un deportista latinoamericano en la historia de los Juegos Olímpicos de Invierno es el noveno puesto de la brasileña Isabel Clark, en snowboardcross en Turín-2006.

Ahora, con 26 años, le llega el viernes, en el skicross, la posibilidad de repetir aquella historia, que no le trae buenos recuerdos, ya que se lesionó la rodilla derecha en aquella caída.

"Iba muy bien en aquella carrera. Siento mucho orgullo haber logrado llegar hasta ahí con un nivel competitivo, con la poca experiencia que tenía y los escasos recursos con los que nos pudimos preparar comparado con mis contrincantes. La lástima fue que mi lesión me duró bastante. Tuve una recuperación complicada y me alejó del alto nivel mucho tiempo. Me rompió la buena dinámica en la que estaba evolucionando. Pero el recuerdo es muy grato, iba esquiando muy bien, atacando y fluyendo, fue una gran experiencia como deportista", explica Joffroy a la AFP.

- Pocas expectativas -

Las lesiones que ha tenido le impiden llegar con la mejor confianza a los Juegos de Pyeongchang.

"Mi objetivo es dar lo mejor que pueda en un evento tan grande. La pista de los Juegos va a ser tremenda así que espero tomarle rápido el ritmo para sentirme cómoda y atacante en ella. Mi última experiencia en los Juegos fue increíble pero debido a esa lesión, estuve fuera del alto nivel competitivo bastante tiempo, por lo cual mi gran objetivo es volver a mi mejor nivel de esquí", añade.

"Durante estos últimos cuatro años, me operaron cinco veces de las rodillas. No me suena coherente hablar de preparación. No me preparé para los Juegos especialmente. Mi última lesión fue hace un año y me operaron del ligamento cruzado anterior a fines de febrero 2017. Es una lesión donde puedes retomar tu deporte en el mejor de los casos entre los 6 y 9 meses. Tuve un largo periodo de rehabilitación y volví a esquiar en septiembre de 2017", señala.

Debido a ello, Stephanie Joffroy piensa más en los Juegos de Pekín-2022 que en los presentes.

"En base a mis últimas lesiones, estos Juegos no eran el objetivo. Cuidado que igual voy a entregar lo mejor que pueda para ir a pelearla. Ahora que estoy bien físicamente, solo quiero seguir. Mi objetivo es ir a los Juegos de China en el 2022", dice.

- Autoconfianza -

"Me encanta poder levantarme cada día y pensar que estoy construyéndome como atleta para ser la mejor del mundo en mi disciplina. Es un privilegio. No me pongo límites de tiempo. Quiero seguir creciendo en mi deporte. Sé que tengo el potencial para ir a pelear adelante. Así que sinceramente espero tener el apoyo económico necesario para poder continuar. Y que obviamente la salud también me lo permita", indica.

De padre francés y madre chilena, Stephanie Joffroy pasa su tiempo entre los dos países.

"Nací en Chile y viví allí hasta mis 13 años. Después nos fuimos a vivir a Francia, al lugar donde vive la familia de mi papá. Durante las temporadas de invierno del hemisferio sur, estoy en Chile. Paso entre dos y cinco meses en Chile todos los años", explica.

Dedicarse al esquí en una familia muy ligada al deporte de la nieve, entraba dentro de la lógica.

"Mi abuelo chileno, el brigadier de ejercito Arturo Aranda Salazar, es el único chileno en haber ido al polo norte en una expedición en el 1971. También fue en un momento presidente de la federación de esquí chilena. Por otro lado mi papá fue instructor de esquí toda su vida y también corredor", concluye.