La Eurocámara da el visto bueno provisional a la designación de De Guindos en el BCE

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Bruselas (AFP)

La comisión de Asuntos Económicos del Parlamento Europeo apoyó este martes el nombramiento del ministro español Luis de Guindos como vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), un visto bueno que todavía debe confirmar su pleno en marzo.

Por 27 votos a favor, 14 en contra y 13 abstenciones, los eurodiputados apoyaron la candidatura de De Guindos, que estuvo salpicada por críticas al mantenimiento de la independencia de la institución monetaria por la entrada de un responsable político.

"Puedo garantizar que, si me nombran en este puesto, trabajaré con lealtad e independencia por el beneficio y el bienestar de todos los ciudadanos europeos", dijo De Guindos en su audición el martes por la tarde ante los eurodiputados.

La decisión final en marzo de la Eurocámara, de carácter consultivo al igual que la esperada opinión del Consejo de Gobernadores del BCE, servirá para el debate de los mandatarios europeos, quienes llevarán a cabo el nombramiento formal en una cumbre el 22 y 23 de marzo.

Sin embargo, no se esperan sorpresas. Su único rival, el gobernador del Banco Central de Irlanda, Philip Lane, se retiró de la carrera final horas antes de que el ministro español fuera designado por su pares de la UE como único candidato.

Con todo, en una audición informal organizada por la comisión de Asuntos Económicos de la Eurocámara el 14 de febrero a los entonces dos aspirantes, los eurodiputados consideraron "más convincente" al responsable irlandés.

En su resolución este martes, los eurodiputados reclamaron así cambios en el "proceso de selección", al tiempo que mostraron su preocupación por el "equilibrio de género" de la institución monetaria con sede en Fráncfort (Alemania), indicó la Eurocámara en un comunicado.

Si es designado, De Guindos, artífice de los draconianos planes de austeridad aplicados en España, se incorporará a la vicepresidencia del BCE el 1 de junio en sustitución del portugués Vítor Constâncio, lo que marcaría el regreso durante ocho años de la cuarta economía de la zona euro a la cúpula del instituto emisor.