La española FCC, de Slim, vuelve al verde pero con menos facturación

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Madrid (AFP)

El grupo español de construcciones y servicios FCC, del magnate mexicano Carlos Slim, anunció este miércoles unos beneficios de 118 millones de euros en 2017 tras cinco años seguidos en números rojos, aunque su facturación reculó.

El resultado es inferior al pronosticado por los analistas interrogados por el proveedor de informaciones financieras Factset, que esperaban en promedio un beneficio de 187 millones de euros.

Poco después de las 13H00 (12H00 GMT), el título de FCC perdía un 0,40% a los 10,02 euros en la Bolsa de Madrid en un mercado en caída del 0,63%.

El grupo destacó en un comunicado el "fuerte contraste" de este buen resultado con las pérdidas de 161,6 millones registradas en 2016.

En ese año tuvo que lidiar con una depreciación de sus activos en la rama de cemento de cerca de 300 millones de euros, particularmente afectada por la morosidad del sector de la construcción en España.

El grupo también sufrió en 2016 la pérdida de los beneficios vinculados a la venta de su filial Globalvia.

Los resultados 2017 no son del todo reconfortantes para FCC, controlado desde 2016 por el magnate de las telecomunicaciones Carlos Slim, que había entrado en el capital de la compañía en 2014.

La facturación del grupo reculó en 2017 en un 2,5% a los 5.802 millones de euros.

FCC atribuyó esta bajada "especialmente a la desconsolidación del negocio de cemento en Estados Unidos" y en menor medida al impacto negativo de los tipos de cambio dada "la fortaleza del euro frente a gran parte de las monedas en las que opera el grupo".

Su cartera de negocio se redujo también en un 4% a 29.377 millones de euros y el excedente bruto de explotación (Ebitda) reculó un 2,2% a 815,4 millones.

La mayor parte de este excedente procede de la actividad de FCC en servicios de medio ambiente (52,2%) y de gestión del agua (29,6%).

El grupo anunció la semana anterior estar en "negociaciones avanzadas" para vender un 49% de su filial Aqualia al fondo australiano IFM Global Infrastructure.

El sector de la construcción, que provocó una fuerte crisis en el grupo especialmente debido al estallido de la burbuja inmobiliaria en España, donde tiene más del 50% del negocio, no representa más que el 8,6% de su Ebitda.

Ante la caída del mercado español, el grupo apuesta por los mercados internacionales, que ya suponen un 45,1% de su facturación.

En este último año obtuvo la rehabilitación de tres tramos ferroviarios en Transilvania (Rumanía) y una participación en la construcción de la nueva terminal del aeropuerto de Ciudad de México.

Los beneficios no sirvieron para reducir en exceso la deuda financiera de FCC, que bajó un 0,3% a 3.579 millones de euros.

Según su página web, FCC emplea a 54.467 personas en 35 países.