La UE publica un boceto de tratado del Brexit aún lejos de estar terminado

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Bruselas (AFP)

La Unión Europea (UE) publica este miércoles su primera versión del tratado del Brexit, un paso en las negociaciones con Londres que podría reavivar, no obstante, los desacuerdos sobre el contenido de este texto, fundamental para un divorcio "ordenado".

El documento, de 120 páginas, traslada a lenguaje jurídico los compromisos alcanzados en diciembre sobre tres cuestiones clave: la situación de los expatriados, la factura de la ruptura del Reino Unido con la UE y el futuro de la frontera irlandesa.

También fija las reglas del juego del periodo de transición que Reino Unido desea tener tras su salida, prevista a finales de marzo de 2019, para evitar los efectos que podría tener una separación brusca, a la espera de que las dos partes concluyan los acuerdos comerciales.

Pero la transición "no está garantizada", volvió a advertir el martes el jefe negociador de la parte europea, Michel Barnier, quien este miércoles presentará a la prensa un esbozo del tratado de divorcio, sobre el que aún deberán debatir los 27 socios comunitarios antes de presentárselo a Londres.

"Nosotros hemos propuesto lógicamente que se termine el 31 de diciembre de 2020. A Reino Unido le gustaría mantener una duración abierta, algo que por supuesto no es posible", advirtió Barnier, recordando que la UE quiere acomodar ese periodo a su actual presupuesto plurianual (2014-2020).

- Rompecabezas irlandés -

Barnier se refirió también a otros desacuerdos sobre esta transición.

La UE quiere garantías de que no habrá ninguna "divergencia reglamentaria" durante este periodo, en el que los británicos tendrán que aplicar las reglas europeas aunque no participen en su elaboración. Pero Londres no esta dispuesto a aceptar todas las condiciones europeas.

Otra cuestión de discordia es la exigencia por parte de la UE de que los derechos de los ciudadanos europeos que lleguen a Reino Unido durante la transición sean los mismos de los que se establecieron allí antes de la salida británica.

A pesar del acuerdo concluido en diciembre entre Londres y Bruselas, sigue habiendo ambigüedades sobre cuestiones como el papel del Tribunal de Justicia de la Unión Europea tras el Brexit.

Y el rompecabezas de la frontera entre Irlanda y la provincia británica de Irlanda del Norte sigue sin tener una solución clara.

En diciembre, los británicos se comprometieron a evitar que vuelva a haber una frontera física en la isla. Barnier recordó que Londres mantendrá un "alineamento completo" con las reglas del mercado único y de la Unión Aduanera en las que se basan la cooperación entre ambos territorios y el Acuerdo de paz de Viernes Santo de 1998.

Pero se plantean cuestiones sobre cómo conciliar este escenario con el deseo de Reino Unido de abandonar el mercado único y de evitar cualquier "barrera reglamentaria entre Irlanda del Norte y el resto de Reino Unido.

"Se nos siguen presentando opciones respecto a la cuestión irlandesa", admitió una fuente diplomática.

Barnier reconoció el martes su preocupación sobre la capacidad de las dos partes para alcanzar pronto un acuerdo completo y disponer de suficiente tiempo para ratificarlo antes de la fecha prevista del Brexit, el 29 de marzo de 2019.

"Debemos alcanzar un acuerdo sobre las condiciones de una salida ordenada el otoño [boreal] próximo", repitió el negociador del bloque.

El tratado sobre el divorcio deberá ir acompañado de una "declaración política" que delimite la nueva relación comercial entre las dos partes.

Pero las negociaciones formales al respecto aún no comenzaron y los europeos reprochan a los británicos que están tardando en presentar sus deseos, en un contexto de división en el seno de la mayoría conservadora.