Los imanes de la república rusa de Ingusetia en pie de guerra

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Moscú (AFP)

Ingusetia, una república norcaucásica rusa de tradición musulmana, vive una crisis inédita. Los imanes acusan de corrupción a las autoridades, que intentan controlar los sermones con cámaras en las mezquitas.

La crisis comenzó cuando los imanes acusaron a los responsables locales de haber malversado fondos destinados a la construcción de una gran mezquita con capacidad para casi 8.000 fieles en Magás, la capital de Ingusetia.

El proyecto, que incluye la construcción de una universidad y de un centro cultural musulmán, no acaba de arrancar. "El dinero fue malversado, las madrasas (escuelas religiosas) están privadas de financiación, los imanes ya no cobran el sueldo", afirma a la AFP el adjunto del muftí de Ingusetia, Magomed Jashtyrov.

La corrupción en Ingusetia "ha adquirido dimensiones increíbles", denuncia.

Frente a estas acusaciones, el gobierno local responde con una presión creciente sobre las autoridades religiosas.

- 'Presiones' -

El general Yunus-Bek Evkurov, a la cabeza desde 2008 de Ingusetia, la más pobre de las repúblicas rusas, exigió que los sermones se controlen mediante cámaras de vigilancia instaladas a petición suya en 2016 después de un atentado en una mezquita.

Esta vigilancia tiene como objetivo impedir "la politización" de los discursos religiosos, explicó el general al medio de comunicación ruso RBK.

Yunus-Bek Evkurov "intenta emplear nuevas formas de presión sobre nosotros", acusa el muftí de Ingusetia Isa Jamkhoyev.

El muftí denuncia intentos de "confiscar propiedades" de los imanes, el cierre de la radio Angusht y la apertura de juicios para, según él, apropiarse del terreno destinado a la construcción de la mezquita.

"La discriminación hacia los responsables religiosos continúa", asegura el muftí, que llama a Moscú a "tomar medidas" contra Evkurov.

El muftí llamó a los musulmanes ingusetios a congregarse el sábado en el lugar donde se construye la mezquita para reclamar que las autoridades cedan la gestión del proyecto a los imanes. La fiscalía local prevé perseguir judicialmente a los que acudan a esta manifestación no autorizada.

- Sermones 'politizados' -

Yunus-Bek Evkurov reclama la dimisión del muftí.

"La mezquita es un lugar donde se reza. Los discursos políticos son inadmisibles (...) los imanes deben reforzar la confianza de la población" en las autoridades y no criticarlas, declaró a la AFP Jalid Tankiev, portavoz del dirigente ingusetio.

La preocupación del gobierno local se debe a la proximidad de las presidenciales en Rusia (18 de marzo) y a las elecciones locales previstas en septiembre, estima Grigori Chvedov, redactor jefe del diario digital Caucasian Knot. Y los musulmanes del Cáucaso ruso "escuchan los sermones con mucha atención", añade.

"No podemos hablar sólo de religión en las mezquitas. También hay que hablar de lo que pasa en nuestra sociedad", afirma el adjunto del muftí de Ingusetia precisando, sin embargo, que no hay cabida para los "eslóganes políticos en los sermones".