Renzi quiere impedir toda alianza con los antisistema del Movimiento Cinco Estrellas

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Roma (AFP)

Matteo Renzi, que anunció su renuncia a la jefatura del Partido Democrático (centro-izquierda) intenta impedir toda alianza con el antisistema Movimiento 5 Estrellas, el más votado en las legislativas italianas

Sin una mayoría en el Parlamento, la disputa ahora en Italia es entre la derecha del xenófobo y ultranacionalista Matteo Salvini y los desobedientes del Movimiento Cinco Estrellas.

Ambas fuerzas reivindican el derecho de gobernar, aunque excluyen por ahora una alianza euroescéptica entre ellas, que pondría a temblar a media Europa.

Renzi, el gran derrotado de las elecciones, responsable del desplome del Partido Democrático, que perdió bastiones históricos, vetó con un discurso arrogante y lleno de desprecio todo acuerdo con M5E, que recaudó nada menos que 11 millones de votos.

"No vamos a ser la muleta de fuerzas antisistema", dijo el líder del PD,.

"Que gobiernen sin nosotros", clamó.

- ¿Un gobierno de Cinco Estrellas? -

La línea dura de Renzi no es compartida por algunos sectores de su mismo partido, que han comenzado a tocar la puerta de los antisistema para dialogar, explicó a la AFP Luca de Carolis, del diario Il fatto Quotidiano, quien cubre desde su nacimiento a los Cinco Estrellas.

"El joven líder del M5E, Luigi Di Maio, escucha, tranquiliza, mantiene el equilibrio", dice.

"Hay que apoyar desde afuera, sin ministros, un gobierno formado por el Movimiento Cinco Estrellas, si no terminarán aliados con la derecha", advirtió por su parte Michele Emiliano, gobernador de Apulia, de la minoría del PD.

La combinación para alcanzar una mayoría (316 escaños en la Cámara de Diputados, 158 en el Senado) sería una alianza entre los indignados, los progresistas y los disidentes progresistas de Libres e Iguales. Algo de todos modos arduo de alcanzar.

La posible alianza Liga y M5E resulta difícil porque las bases de los movimientos son muy diferentes y el 70% de los electores antisistema se encuentra en el sur de la península y no entendería el pacto con aquellos que por décadas los han odiado.

"Nosotros representamos a toda la nación. No se puede decir lo mismo de las otras fuerzas, que no están presentes en todo el territorio", explicó Di Maio en su primera aparición pública.

La primera prueba será el 23 de marzo, con ocasión de la elección de los presidentes de las dos cámaras del Parlamento.

"Vamos a hablar con todas las fuerzas de los candidatos a la presidencia de la Cámara de Diputados y del Senado", advirtió Di Maio.

Se trata de un ejercicio delicado que dará una orientación.

Tras lo cual el ecuánime presidente Sergio Mattarella, árbitro de la situación, iniciará las consultas para encargar la formación de un gobierno comenzando por convocar a los dos partidos que han ganado las elecciones, Liga y M5E.

La victoria de dos fuerzas antisistema ha sido considerado por muchos analistas como un "experimento mundial", que abre una nueva era, sin referencias convencionales y fruto de un mundo sacudido por la globalización.

Las negociaciones pueden durar meses y no se descarta que se llegue a convocar nuevas elecciones para salir del atolladero.

Los mercados, que en el pasado presionaron para generar la caída de gobiernos incómodos, no han reaccionado e incluso la Bolsa de Milán ganó un 1% el martes mañana.

"No me preocupa un gobierno del Movimiento 5 Estrellas, hemos visto cosas peores", comentó por su parte Sergio Marchionne, director ejecutivo del poderoso grupo Fiat.