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A su regreso a Israel, Netanyahu tiene cita con su futuro

3 min
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Jerusalén (AFP)

Una vez apagadas las ovaciones con las que lo recibió el lobby pro-israelí de Washington, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, regresará el viernes a su país y a la dura realidad que podría poner en peligro su largo gobierno.

Junto al presidente Donald Trump en la Oficina Oval o ante las 18.000 personas congregadas por un poderoso lobby estadounidense pro-Israel, Netanyahu quiso exhibir su estatura de hombre de Estado, elogió una relación con Estados Unidos que "nunca fue tan fuerte", y se situó como gran aliado de Washington y como muro de contención frente a Irán.

Pero, de vuelta a casa, la amenaza sigue creciendo contra Netanyahu, la personalidad política dominante en Israel y figura ineludible del Estado hebreo en el extranjero en los últimos años.

En Washington, Netanyahu se enteró de que uno de sus hombres de confianza, Nir Hefetz, había aceptado colaborar con la policía, a cambio de inmunidad, en unos de los presuntos casos de corrupción en los que está implicado el primer ministro.

En el llamado "caso 4000" la policía busca saber si Netanyahu quiso asegurarse una cobertura favorable de un sitio de información a cambio de favores gubernamentales, que podrían haber reportado cientos de millones de dólares a un gran grupo de telecomunicaciones.

En total, son seis las investigaciones que implican directa o indirectamente a Netanyahu o a miembros de su entorno. La policía recomendó el 13 de febrero que el primer ministro fuera encausado en dos de ellos. Nir Hefetz es el tercer colaborador de Netanyahu que cierra un acuerdo de colaboración con los investigadores.

- Ultimátums -

Al mismo tiempo, la coalición en la que se apoya el gobierno --considerado como el más derechista de la historia del país-- está sumido en una crisis de incierto desenlace.

Uno de los partidos ultraortodoxos amenaza con no votar el presupuesto si no se adopta una ley que dispense de servicio militar a los estudiantes de escuelas religiosas.

El ministro de Defensa, Avigdor Lieberman, contrario a este tipo de exención, también ha amenazado con dejar la coalición.

"Quiero que el gobierno llegue al final de su mandato" en noviembre de 2019, afirmó el miércoles el propio Netanyahu, en el cargo desde 2009, tras una primera experiencia en los años 90.

"Es lo que ocurrirá si los dirigentes de la coalición están de acuerdo. Si no, habrá elecciones anticipadas", agregó.

Algunos observadores sospechan que Netanyahu, un político astuto, dejaría que la crisis se agravara para provocar elecciones o hallar otra solución

"Si quiere hallar una solución, lo hará" asegura un miembro de la oposición, que requiere el anonimato.

Benjamin Netanyahu, reputado por su instinto de supervivencia, puede hacer el cálculo de que vencería en tales elecciones, y que si es encausado puede ampararse en la voluntad popular para mantenerse en el cargo.

Los sondeos son favorables para Netanyahu y su partido. Incluso encausado, no se vería obligado a dimitir. Y el fiscal general podría tardar aún muchas semanas en decidir o no confirmar ese encausamiento, según la prensa.

Por su lado, los demás miembros de la coalición buscan un compromiso. Pocos tienen interés en elecciones anticipadas.

- Apuesta arriesgada -

Gideon Rahat, un especialista de ciencias políticas, estima que el Primer ministro haría una muy arriesgada apuesta al impulsar elecciones anticipadas.

Netanyahu "contempla muy seriamente esa opción", que le permitiría alegar: "+Las élites, la prensa, los jueces, la fiscalía quieren acabar conmigo, pero la gente me apoya+" ilustra Rahat.

"Pero si pierde las elecciones, esta línea de defensa desaparece" y Netanyahu correría entonces el riesgo de acabar en prisión, como su predecesor, Ehud Olmert, agrega el especialista.

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