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Así llegaron Estados Unidos y Corea del Norte a barajar un encuentro de sus líderes

El mundo especula y mira con atención lo que podría ser el encuentro entre los líderes de Corea del Norte y Estados Unidos
El mundo especula y mira con atención lo que podría ser el encuentro entre los líderes de Corea del Norte y Estados Unidos Lucas Jackson/ KCNA /Reuters

Mayo se perfila como un mes histporico para la consolidación de la paz en la península de Corea. Sin embargo, la posible reunión Trump - Kin Jong-un está marcada por una serie de hechos que cada bando asume como una victoria.

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Corea del Norte y Estados Unidos han tenido difíciles líneas diplomáticas desde mediados del siglo pasado. Cuando la península de Corea se dividió, en el año 1945, empezaron las fricciones entre los gobiernos de Washington y Pyongyang.

La llegada de Kim Jong-un al poder acentuó más las diferencias entre las dos naciones. El motivo de dicho distanciamiento ha sido el proceso de pruebas con armas nucleares que el hijo de Kim Jong il ha venido llevando adelante desde el año 2006, lo cual lo convirtió en una amenaza seria para la paz mundial.

¿Dio resultado la estrategia de presión a Corea del Norte como método de control?

Si bien es cierto que, durante los últimos años, los países que han llevado adelante programas nucleares han dado un paso importante en reducirlos, existen naciones como India, Irán y Corea del Norte que por el contrario han profundizado los mismos. Dicha situación obligó a instituciones internacionales y a gobiernos de diversos países a establecer sanciones como medida de control de esos programas, según han argumentado.

Sobre la reunión que se acordó entre los dos presidentes para el mes de mayo, Mike Pence, vicepresidente del Gobierno de Donald Trump, señaló que gracias a las presiones llevadas adelante contra del gobierno de Pyongyang se había producido el esperado acercamiento.

"Los norcoreanos van a venir a la mesa negociadora a pesar de que Estados Unidos no haya hecho ninguna concesión, y de que, trabajando de cerca con nuestros aliados, hemos aumentando constantemente la presión al régimen de Kim" (Jong-un), pronunció Pence a través de un comunicado.

Cabe destacar que a medida que Kim Jong-un hacía alarde de contar con misiles nucleares capaces de llegar a territorio estadounidense, las presiones de los organismos internacionales crecían. Estas afectaron la economía de la nación comunista, al punto de ver reducidas sus exportaciones en un 30% y hacia China particularmente en un 35%.

“Nuestra determinación es firme y nuestra política sigue siendo la misma: todas las sanciones siguen estando en pie y la campaña de presión máxima continuará hasta que Corea del Norte dé pasos concretos, permanentes y verificables para acabar con su programa nuclear", agregó Pence.

Los comentarios del “número dos” de la Casa Blanca se suman al anuncio realizado por el presidente Trump en las que dejó claro que si bien habrá el encuentro, las sanciones se mantienen.

“Kim Jong-un habló sobre la desnuclearización con los representantes de Corea del Sur, no solo una congelación. Además, no hay pruebas de misiles por parte de Corea del Norte durante este período de tiempo. Se están logrando grandes progresos, pero las sanciones se mantendrán hasta que se llegue a un acuerdo. ¡La reunión está siendo planeada!”, escribió Trump en Twitter.

Más allá de los comentarios de Pence, muchos especialistas coinciden en que el jefe de Estado está asumiendo un gran compromiso, el cual debe ser manejado con cautela debido a las implicaciones que podría tener.

Por los próximos meses, el mundo espera cuál será el comportamiento de Trump respecto al líder norcoreano luego de referirse al mismo como “hombre cohete” o anunciar la destrucción de Corea del Norte en plena Asamblea de la Organización de las Naciones Unidas.

De igual forma, habrá que esperar cómo manejarán la relación con Corea del Norte los países que han sido clave en que el proceso de medidas de presión esté surtiendo el efecto deseado. China fue una de las naciones que respaldó las sanciones, pero en un momento donde las diferencias con Estados Unidos están marcadas -y podrían acrecentarse por la aplicación de aranceles al acero- ¿le daría la espalda al “gigante del norte” para retomar lazos con los norcoreanos?

Kim Jong-un se perfila como el gran ganador del encuentro

El actual mandatario norcoreano, quien heredó el poder tras el fallecimiento de su padre Kim Jong-il, se había ganado el reproche de gran parte del mundo por su estilo de gobernar y el inicio de pruebas nucleares.

Pero, sus últimas actuaciones en torno al tema bélico le han permitido cambiar su imagen. La invitación a Donald Trump se suma a la solicitud que hiciera a finales del año 2017 para que su delegación deportiva participase en los Juegos Olímpicos de Invierno celebrados en Pyeongchang, Corea del Sur, el pasado mes de febrero de 2018.

Dicha intervención no solo abrió las puertas a una participación olímpica, sino que además le permitió al Gobierno de Pyongyang enviar una misión diplomática, incluida su hermana Kim Yo Jong, la cual se convirtió en la primera integrante de la dinastía Kim en pisar suelo surcoreano en más de 50 años.

Esa delegación diplomática cerró importantes avances en las negociaciones de paz entre las dos Coreas, no obstante el punto máximo del acercamiento se centró el pasado 5 demarzo, cuando el propio Kim Jong-un recibió una comisión de 10 personalidades de Seúl, incluido el jefe de la oficina presidencial de Seguridad Nacional, Chung Eui-yong.

Sin embargo, lo que podría ponerle la medalla de oro al presidente norcoreano en este proceso no es solo que Trump haya aceptado la reunión, sino el reconocimiento mundial de su investidura como líder en un plano horizontal al del magnate estadounidense, lo cual no había sido posible en los años previos.

"Kim no invita a Trump para entregarle armas norcoreanas. Invita a Trump para demostrar que sus inversiones en capacidades nucleares y balísticas han obligado a Estados Unidos a tratarlo de igual a igual", refirió el analista Jefrey Lewis, integrante del Instituto Middlebury de estudios estratégicos a AFP.

La cronología de los desencuentros entre Estados Unidos y Corea del Norte

Más de 70 años de tensión y miedo han rodeado las relaciones entre Corea del Sur y Estados Unidos. Los primeros incidentes entre estos dos países, tras concretarse la división de la península y firmar un armisticio en 1953, se remontan a enero de 1968, cuando Corea del Norte capturó un buque espía estadounidense.

En 1994, Jimmy Carter visitó Corea del Norte con el consentimiento del entonces presidente Bill Clinton. Cuatro años más tarde, Washington y Pyongyang firmarían un acuerdo donde la nación asiática se compromete a desmantelar su programa nuclear a cambio de ayuda para la construcción de reactores civiles.

En el año 2002, George W. Bush incluye a Corea del Norte en su famosa “lista del mal” donde comparte espacio con Irak e Irán. En octubre de ese mismo año, se produce el primer distanciamiento cuando Washington acusa al gobierno norcoreano de tener un programa de enriquecimiento de uranio, violando el acuerdo de 1994.

Dos años más tarde (2004) Corea del Norte rompe definitivamente la posibilidad de cualquier negociación con los Estados Unidos. Califican a Bush de tirano e “imbécil político” y tras eso en el 2006, lanzan su primer ensayo nuclear.

Bajo el gobierno de Barcak Obama, se produce una distención. Estados Unidos saca a Corea del Norte de la lista negra a cambio del control de todas las instalaciones nucleares del régimen comunista.

Pese a ello, en enero de 2016 detienen en norcorea al estudiante Otto Warmbier, quien fue arrestado y sentenciado a 15 años de trabajos forzados por el robo y destrucción de un afiche propagandístico. Warmbier falleció en el año 2017, una semana después de haber sido enviado a Estados Unidos bajo estado de coma.

Ya con la llegada al poder de Donald Trump, la diplomacia se quedó de lado y comenzaron las agresiones verbales de uno y otro mandatario. Es por ello que, a pesar del escepticismo que tienen algunos, son muchos los que trabajan en pro de la reunión de mayo.

Por ahora todo marcha de acuerdo a lo establecido. Kim ha mostrado una cara distinta ante el mundo y Trump bajó la intensidad de los comentarios. Solo falta esperar ese momento y que nada lo obstaculice, como la forma de una mesa pudo haber obstaculizado el Acuerdo de Paz de París, el cual puso fin a la Guerra de Vietnam.

Con EFE y AFP

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